
Un estudio reveló que hay sólo cinco segundos
para retener la atención de los denominados ‘centennials‘- jóvenes nacidos entre 1994 y 2010, y que, además, éstos pasan no menos de 4 horas al día conectados con dos pantallas en simultáneo. La investigación, a cargo de la consultora IPSOS, presentó un informe acerca de este sector de la sociedad, conocido también como la Generación Z, que representa el 27 por ciento de los argentinos.
“Yo sacaría antes la publicidad, no aguanto tanto”, escucharon desde la consultora cuando hicieron este relevamiento con adolescentes de entre 14 y 20 años para elaborar su informe. Los chicos hacían referencia a los cinco u ocho segundos de anuncio publicitario que hay que ver en la plataforma YouTube antes de que ésta permita omitir esas imágenes y pasar al video deseado. A esas entrevistas personales se les sumó un estudio neurocientífico que, mediante electroencefalogramas, permitió detectar los niveles de atención puestos a medida que transcurre un contenido multimedia.
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En ese marco, la doctora en Comunicación y especialista en cultura juvenil Roxana Morduchowicz explicó en declaraciones a la periodista Julieta Roffo del diario Clarín: “Lo de los cinco segundos no sorprende: es una generación cuya cultura está definida por el instante, la fugacidad, la velocidad y la fragmentación. Los centennials están en permanente búsqueda de lo inmediato: para ellos, el zapping no es una actitud frente al televisor sino ante la vida”.

“Para las generaciones anteriores, el tiempo era más lineal y secuencial: empezabas un libro y lo terminabas, y ahí empezabas el próximo. El tiempo de los adolescentes de ahora implica una percepción simultánea de varios estímulos”, manifestó la profesional al tiempo que acotó: “Esta generación de adolescentes y jóvenes vive un escenario de futuro incierto, en el que no saben si estudiar implicará conseguir trabajo de aquello que estudiaron, si eso deparará o no una situación económica viable. En ese contexto de tanta incertidumbre, se explica que los centennials se aferren a la fugacidad del instante”.
Asimismo, la psicóloga especializada en nuevas tecnologías Laura Jurkowski manifestó: “Se trata de una generación que se acostumbró a usar algún dispositivo para obtener una gratificación instantánea“. Y agregó: “Se entra en una vorágine permanente en la que la búsqueda, que en principio era el medio, termina siendo el fin; todo eso puede generar mucha ansiedad y generar problemas de atención, concentración y memoria”. Por ello, la especialista recomendó que, en familia, haya momentos de desconexión digital. “No es cierto que se puedan hacer varias tareas a la vez. Para hacer una nueva, el cerebro tiene que desenfocarse de la que está haciendo, y eso opera en detrimento de la primera”, concluyó.
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Frente a las pantallas. Del estudio se desprendió a su vez que los centennials pasan no menos de cuatro horas diarias conectados a al menos dos pantallas a la vez: habitualmente, la combinación es teléfono y consola de videojuegos o tablet.
El estudio está destinado a empresas que tienen que pensar sus contenidos publicitarios. Por eso, desde la consultora explicaron que, ante los pocos segundos de atención disponibles, conviene dar mensajes en los que la marca no aparezca solamente al final, y que sean cortos y directos.
F.D.S./ C. P.