De esa forma, el Gobierno nacional –a cargo de las elecciones y que proyectó el sistema- intenta “hacer más ágil y más transparente” todo el proceso electoral, tratando de despejar cuestionamientos acerca del manejo de la carga de datos y el horario en que se conocen los resultados.
“La solución integral deberá contemplar el procesamiento y difusión de 100.000 telegramas con promedio de tres páginas, con carga simultánea desde múltiples puestos de trabajo, teniendo como meta lograr el 90% de las mesas procesadas a las 22 de la jornada electoral de la elección PASO”, indica el pliego de condiciones que habilitó el cambio de sistema.
El secretario de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior, Adrián Pérez, explicó a Télam que el Poder Ejecutivo delega en el Correo la realización de esa parte del comicio, y afirmó que “el cambio que estamos produciendo es en la transmisión de los telegramas, lo que va a hacer más ágil y más transparente todo porque va a haber fiscalización por parte de los partidos y, además, la carga de telegramas será así más homogénea”.
“Hoy los telegramas que realizan las autoridades de mesa (en las escuelas) son retirados por personal del Correo que lo lleva a un centro de transmisión, desde ahí se escanea y luego llega la imagen a la central, donde comienza el escrutinio provisorio””, precisó Pérez.
Por eso, advirtió que “estamos evitando lo que es el traslado físico estableciendo centros de transmisión en cada escuela, y con eso vamos a ganar en homogeneidad en la carga, vamos a tener los resultados antes y vamos a ganar en transparencia porque le vamos a permitir a los fiscales que en la propia escuela estén fiscalizando la transmisión de los telegramas”.