
Muchas personas cuidan a sus perros como un integrante más de la familia, pero hay otros que los someten a condiciones extremadamente inhumanas. Así fue el caso de Cala, una perra
que pertenecía a un mecánico, que la maltrataba constantemente hasta que los vecinos pudieron rescatarla.
El animal vivía atado con cadena tan corta, que nunca podía descansar su cabeza y su cuerpo desnutrido cada vez tenía menos fuerzas para sostenerla. Cala literalmente colgaba, respirando con dificultad y sólo le daban de comer y tomar agua esporádicamente. Cuando se enfermaba, el hombre no la llevaba al veterinario y rara vez se acerca a verla.
Su duelo la maltrataba constantemente (Facebook Territorio de Zaguates).

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Cala vivó este sufrimiento durante largos años, pero logró tener un final feliz. Los vecinos, junto a un refugio de animales llamado Territorio de Zaguates, denunciaron al dueño en la policía local y lograron rescatarla.
Tardaron semanas en curarle las heridas y que alcance su peso ideal. “La imagen que vi por primera vez de ella mostraba a una criatura lamentable despojada de su dignidad y lista para rendirse. Un perro cuyo espíritu había sido destruido y estaba esperando el final, mientras vivía una pesadilla”, contó Lya Battle, fundadora de Territorio de Zaguates, a Dodo.
Tardaron semanas en curarle las heridas y que alcance su peso ideal (Facebook Territorio de Zaguates).
En este sentido, describió el proceso de curación como “lento” y que cada vez que se acercaban a curarle las heridas sentía mucho color, especialmente el corte en su cuello causado por años de ahorcamiento de una cadena de metal.
Pero la perra volvió a vivir la tortura una vez más desde que fue rescatada. En junio de 2018, unos personas entraron al refugio y envenenaron a varios perros, la mayoría salchicha, y uno de ellos fue Cala. Sin embargo, la cachorra sobrevivió.
Cala ya es feliz con su nueva familia, pero aún esperan que el anterior dueño sea condenado (Facebook Territorio de Zaguates).
Cala convive pacíficamente con otros perros y aprendió a llevarse bien con ellos (Facebook Territorio de Zaguates).
Hoy su suerte cambió: fue adoptada por una familia y aprendió a llevarse bien con otros perros. “Después de años de negligencia, tortura y encarcelamiento, parece estar sacando todo el mal comportamiento fuera de su sistema. Ella es feliz, fuerte, voluntaria y mimada por su familia”, explicó Battle.
Pero la batalla para ayudar a la perra aún no termina. Si bien físicamente ya se encuentra estable, los rescatistas quieren que su anterior dueño sea condenado por maltrato animal. Por ello, esperan que la justicia actúe rápido antes de que el sujeto vuelva a tener otro perro.