Archivo de Notas TotalNews Agency
No Result
View All Result
No Result
View All Result
Archivo de Notas TotalNews Agency
No Result
View All Result

En vacaciones mi cerebro funciona diferente

Redacción TN by Redacción TN
4 enero, 2019
in Sociedad
0
0
SHARES
0
VIEWS
Share on FacebookShare on Twitter

No, no es la libertad ni el ocio. Tampoco los paisajes espléndidos o inquietantes, ni siquiera esa sensación de no rendir cuentas. Cuando uno es hijo –digamos hasta los 15– y

cuando uno es padre –digamos por siempre– la felicidad de las vacaciones pasa por dos aritméticas: el conjunto (estar juntos) y los límites (expandirlos para vivir algo diferente).

Son dos mis primeros recuerdos de verano. En uno estoy en Mendoza recolectando cerezas, había muchas, muy carmesí, y yo con un balde esperando bajo una escalera a que ¿mi papá? ¿mi hermano mayor? bajaran los frutos. El otro es pura ensoñación: Funes, muy cerca de Rosario, en una casita que habíamos alquilado. La noche de Reyes mi papá me mostró los tres camellos y a sus reales jinetes, descendiendo hacia la Tierra. La imagen fue nítida y quedó grabada, al punto que durante años se las intenté revelar a mis hijos. Sospecho que hay algo de intransferible porque siempre terminan diciendo “Sí, ahí están”, pero en forma difusa, no los perciben tan cristalinos como yo los vi. Casi parecen decirlo para no desilusionarme.

Newsletters Clarín

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes

De Lunes a viernes por la tarde.

Recibir newsletter

Ya como padre, recuerdo las manos. Las de Julián en Mar de las Pampas, agarrándome fuerte para atreverse a ir un poco más lejos de la orilla; las de Catalina, en el sur, para que la defendiera de los (improbables) picotazos de los pingüinos que eran dueños del lugar y nos lo hacían sentir.

Como en todas vacaciones, también habrá habido momentos de mufa o de pelea pero lo que se mantiene es la magia. Padres y hijos juntos las 24 horas y la idea de compartir experiencias. Descubrir, y ayudar a hacerlo. Esa es mi definición íntima de las vacaciones.

¿Será que en viaje aprendemos más? ¿Por qué esos quince días dejan una huella tan honda? Una parte de la respuesta es obvia, otra no tanto. En las vacaciones nos damos permiso para ser diferentes. La neurociencia –disciplina que hoy legitima casi todo– dice que si uno no se “entrena”, tiende a reiterarse porque la falta de innovación debilita circuitos y el cerebro se vuelve vago. En las vacaciones, mi caso al menos, parece que esas benditas conexiones buscan nuevas formas. A uno le da placer la banquina, salirse del camino y probar. Cuando lo hace con amores –grandes y pequeños, inocentes y no tanto– la adrenalina se infinita (del verbo infinitar, que no existe) y se empieza a forjar la impronta de esa pareja, de esa familia, de ese grupo.

Por eso me gustan las vacaciones y me dura poco la ilusión del mar azul si es de plástico. Quizás las agencias de viaje se enojen, pero estoy convencido de que el verano empieza en uno, no en el paisaje. Aunque, reconozco, algo ayuda.

Previous Post

Hallan cerca de Rosario el esqueleto de un mamífero que se extinguió hace 8 mil años

Next Post

En un local de ropa femenina de La Plata le prohibieron la entrada a los hombres

Next Post

Cambiemos pidió a la Justicia de Tucumán que ordene al Gobierno que se abstenga de convocar a elecciones

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

No Result
View All Result
  • Activity
  • Archivo TotalNews
  • Búsquedas
  • celp exchange details(Advanced Design)
  • cmc exchange details
  • Members

© 2025 Totalnews Agency