

La intervención a último momento del papa Juan Pablo II evitó hace 40 años que la Argentina y Chile se enfrentaran en una guerra por la soberanía
de las islas Lennox, Picton y Nueva, situadas en aguas del canal de Beagle, frente a las costas de Tierra del Fuego, en lo que significó el punto más álgido de un diferendo limítrofe entre ambos países que se remontaba a fines del siglo XIX.
El tratado limítrofe de 1881 entre ambos países no dejó en claro a quién pertenecían las islas. Sin embargo, en 1901, un mapa oficial de la Argentina las colocaba como parte de su territorio.
La controversia prosiguió durante todo el siglo XX, hasta que en 1971 los dos países se comprometieron a someterse a un arbitraje del Reino Unido, que sería el encargado de resolver la disputa de soberanía.