
Se anunciaron como una inversión privada en proyectos de infraestructura. Iban a venir US$ 6.000 millones en corredores viales, pero después llegarían otros miles de millones para desarrollos en trenes, líneas
de transmisión eléctrica y otros proyectos. Todo quedó paralizado o postergado hasta nuevo aviso.
El Gobierno apostó a que los programas de Participación Público Privada (PPP) serían su tabla de salvación para obtener dólares frescos en medio de la devaluación y el parate de la economía. Cuando anunció que las empresas habían comprometido US$ 6.000 millones para corredores viales, hubo algarabía. Sin embargo, esos proyectos apenas avanzaron. Los bancos internacionales que prestarían ya no parecen dispuestos a hacerlo.

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La nueva decisión de frenar compromete líneas de transmisión eléctrica, la red de expresos regionales (RER), mejoras en las líneas de trenes metropolitanos Urquiza y Belgrano Norte, además de una segunda etapa de corredores viales previstos para 2019.
El tren norpatagónico (también denominado para Vaca Muerta) sigue en carrera. Allí se invitó a las petroleras a que hagan ofertas.
El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, era uno de los principales impulsores de estos PPP. El secretario de Energía, Javier Iguacel, también los alentaba en lo concerniente a sus áreas.
El Gobierno realizó presentaciones ante inversores del exterior buscando fondos para PPP. Fue entre fines de 2017 y comienzos de 2018, cuando el dólar estaba calmo y el riesgo país parecía controlado. La devaluación carcomió esas expectativas. Los bancos que se comprometieron a financiar los PPP viales ya no están seguros de prestar en Argentina.
Aunque se otorgaron 6 corredores viales, en apenas uno de ellos comenzó la actividad. El banco estatal BICE está armando una infraestructura para sostenerlos. Los consorcios ganadores le dicen a funcionarios que no están consiguiendo la financiación esperada. A medida que sube el riesgo país, los bancos de inversión se alejan del país.
Aunque no hubo manifestaciones públicas al respecto, en el Gabinete se comenta que el ministro de Hacienda -Nicolas Dujovne- no veía a los PPP con simpatía. También se susurraba que el FMI era contrario a este mecanismo. Pero el ministro Dietrich lo defendía, junto a otros funcionarios, bajo el argumento que no generaban nueva deuda pública. La emisión de bonos para pagar los proyectos se podían “transar”, según esta línea de funcionarios.
El ministerio del Interior tenía también una obra (la represa Portezuelo del Viento) bajo esta modalidad, pero la sacó de PPP y la pasó a una licitación “tradicional”.
Con esta decisión, la obra pública queda semi paralizada. Justo en las vísperas del año electoral.