

“La mayor competitividad cambiaria alcanzada este año y las perspectivas de una mayor cosecha agrícola, mejoran las perspectivas de exportaciones. Sin embargo, como se dio en paralelo
con un incremento del costo de financiamiento y elevada incertidumbre, la industria tardará en reaccionar al nuevo set de precios relativos y únicamente aquellos sectores que ya están insertos en mercados externos podrán beneficiarse rápidamente”, sostuvo la consultora.
Al analizar los posibles ganadores y perdedores para el próximo año, el estudio asegura: “Producto de una mayor competitividad cambiaria y expectativas de una buena cosecha gruesa, la producción de transables trepará 3% en 2019”.
Sin embargo, aclaró que “como parte de la producción de transables se destina a abastecer la demanda interna, las condiciones favorables se acotan”, por lo que excluyendo el agro, la producción del sector transable se mantendrá estancada producto de un consumo debilitado y una retracción de la inversión.