

Tras la histórica renuncia de la Iglesia católica a los fondos que recibía del Estado, el gobierno nacional aprobó una resolución que permitirá a los fieles hacer su aporte
voluntario para el sostenimiento del culto.
La resolución, firmada por el canciller Jorge Faurie y el ministro de Educación Alejandro Finnochiaro, que será publicada en los próximos días en el Boletín Oficial, fue consensuada con la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), tras varios meses de conversaciones en el marco de una comisión creada especialmente para avanzar en este tema.
En noviembre, en una decisión histórica, la CEA acordó el “reemplazo gradual de los aportes del Estado por alternativas basadas en la solidaridad de los fieles”, lo que implica la renuncia a unos 130 millones de pesos aproximadamente que recibe cada año e informó que continuaba en diálogo con el gobierno nacional para consensuar “diversas alternativas que facilitarán” el traspaso de una modalidad a la otra.
Una de esas alternativas se conoció este viernes y dispuso “que los establecimientos de gestión privada de propiedad o bajo la dirección de la Iglesia Católica o de una entidad religiosa inscripta en el Registro Nacional de Cultos puedan percibir una contribución en concepto de sostenimiento de culto, a cargo de los padres o responsables de los alumnos que asistan a los mismos”, informó la secretaría de Culto, que encabezó las conversaciones.
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— Conferencia Episcopal Argentina (@PrensaCEA) December 14, 2018
Al mismo tiempo que se conocía la resolución, el Episcopado precisó en un comunicado de prensa que esta modalidad “habilita y permite en el futuro a las familias que eligen nuestras instituciones educativas, poder realizar su aporte para contribuir con la obra evangelizadora de la Iglesia católica en Argentina”.