
“Lo enfrentaré con todo lo que tengo”, desafió Theresa May en la mañana del miércoles, parada frente a su residencia oficial en el 10 de Downing Street, en Londres, en alusión
al voto de confianza que deberá enfrentar en unas horas.
Venía de una gira relámpago por Europa para reabrir el acuerdo por el Brexit y lograr que el Parlamento británico lo apruebe. Pero en Bruselas solo recibió un no tras otro. En su país, en tanto, se sumaba la cantidad suficientes de pedidos para llevar adelante una moción de censura promovida por su propio Partido Conservador, para dejarla fuera del poder
Así May, muy criticada por su gestión del “Brexit”, deberá someterse este miércoles a una moción de confianza en el Parlamento como líder del Partido Conservador impulsada por miembros de su propia formación, informó Graham Brady, presidente de un influyente comité parlamentario.
Si la primera ministra pierde la votación, que se celebrará entre las tres y las cinco de la tarde hora argentina, tampoco podrá seguir como jefa del Gobierno, ya que ambos cargos van unidos. El resultado de la votación se conocerá poco después, señaló Brady.
May, por su parte, se mostró combativa pero con un discurso que mostraba frustración. “Me enfrentaré a este voto con todo lo que tengo”, afirmó. Asimismo, advirtió que la elección de un nuevo líder del partido “pondría en juego el futuro del país y causaría incertidumbre”. Y habló de tiempos. Si ella pierde, quien tome las riendas no tendrá tiempo para renegociar un nuevo acuerdo y hacerlo pasar por el Parlamento.
El calendario del Brexit ya está planificado y no puede modificarse. El 29 de marzo el Reino Unido debe abandonar Europa porque así lo votaron los británicos en un referéndum en 2017. Y Europa no está dispuesta a renegociar los términos de salida. La opción sería que Gran Bretaña deje el bloque sin acuerdo alguno lo que significaría un auténtico caos.
El acuerdo de Brexit actual pactado entre May y Bruselas llevó maratónicas sesiones y negociaciones que concluyeron con un pacto a fines de noviembre. Bruselas avisó este martes que no volverá a renegociar. “Este es el mejor acuerdo que hay”, dijeron casi a coro los líderes europeos.
Pero el Parlamento británico lo rechaza. May no tiene los votos para que se apruebe y decidió el lunes suspender la votación prevista para un día después ante lo que se sabía sería una devastadora derrota.
Totalmente desacreditada, su propio partido la desafía ahora con un voto de confianza.
Para esto ha sido determinante la influencia del diputado ultraconservador Jacob Rees-Mogg, quien poco después de anunciarse el acuerdo para la salida del Reino Unido de la Unión Europea (“Brexit”) ya manifestó su desconfianza en la primera ministra. Su primer intento de conseguir los 48 apoyos necesarios para censurar a May fracasó. Rees-Mogg lidera un grupo de unos 80 diputados euroescépticos en el grupo parlamentario de los conservadores. Pero el martes por la tarde, los votos llegaron.
Lo que no está claro es si los rebeldes realmente podrán derrocar a May. Para ello necesitan la mayoría de los 315 diputados conservadores. Una moción de confianza solo puede ser presentada una vez al año. Por ello, si May supera la votación, su posición se vería reforzada. Si pierde, deberá ser sustituida al frente del partido rápidamente.
Fuente: agencias