
El juez Julián Ercolini procesó a los detenidos en la investigación de los explosivos colocados en el cementerio de la Recoleta y en la casa del juez Claudio Bonadio. Después de
analizar una gran cantidad de fotografías, y la pericia de 50 teléfonos celulares, junto al informe que confirma que los explosivos tienen similitudes en su armado y materiales, encontró a los acusados responsables de los delitos de Intimidación pública , tenencia de explosivos y materiales para su fabricación , y el artículo 213 bis del Código Penal que refiere a una especie de asociación ilícita.
Ercolini también mantuvo la prisión preventiva de las doce personas detenidas en la causa.

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Los investigadores avanzaron en una serie de medidas de prueba que permitieron que Ercolini resuelva la situación procesal de los acusados. Los más comprometidos son Anahí Salcedo y Hugo Rodríguez -quienes quisieron poner la bomba que finalmente explotó en la tumba del coronel Ramón Falcón- y Marco Viola, el anarquista que arrojó un explosivo a la casa del juez Bonadio.
La semana pasada la Justicia recibió de las autoridades pertinentes todos los registros fílmicos de los sucesos, tanto los correspondientes a la bomba casera detonada en la tumba de Ramón Falcón y el explosivo que no logró activarse y que tenía como destino el domicilio de Bonadio. De los registros de las cámaras de seguridad, se extrajeron fotografías cuadro por cuadro que están siendo analizadas, lo que podría derivar en la citación a otros posibles involucrados.
Ercolini había ordenado también una pericia conjunta de los explosivos, que se encomendó al personal especializado de la Policía Federal y la Policía de la Ciudad para determinar si entre ambos elementos hay “similitudes en sus confecciones y materiales utilizados”.
El informe incorporado al expediente, sostuvo que los explosivos guardaban similitudes y que la materia prima “podría ser la misma”. De hecho se sospecha que las bombas caseras fueron confeccionadas en la propiedad de la calle Pavón en la que vivían la mayoría de los detenidos. Marco Viola tiene como domicilio informal esa vivienda del barrio de San Cristóbal.