
El canciller argentino destacó que los ejes del diálogo giraron en torno al comercio bilateral, “que ha crecido en el año 2017 y lo que va del 20218, que tiene un incremento del 40 por ciento, cifra que comienza a aproximarse a los números que nos gustaría que tuviera la relación económica y comercial, dado que su monto no era expresivo de las capacidades que tienen las dos economías”.
Indicó que en especial se habló sobre las inversiones rusas en materia ferroviaria en los talleres de reparación Mechita, ubicados en la localidad bonaerense homónima del partido de Bragado, abandonado desde 2011 y restaurado por la empresa rusa Transmashholding (TMH) a través de su filial argentina, con un aporte inicial de 3 millones de dólares.
También se abordó el interés ruso en presentarse a la licitación de una línea ferroviaria y que va a permitir la salida de la producción de Vaca Muerta, así como del proyecto de ese país para establecer un puerto sobre el río Paraná, en territorio bonaerense o del sur de Santa Fe, y hacer un proyecto conjunto entre Gazprom, la empresa estatal de gas rusa, e YPF, para encarar la extracción en la zona de Fernández Oro, en la provincia de Río Negro.
Entre otros temas, se trató el proyecto de cooperación para fabricar reactores nucleares Karem de pequeña, baja, y media potencia para generación de energía y que eventualmente podrían venderse en terceros países.
Faurie señaló además que Rusia ofreció nuevamente la posibilidad de construir una central nuclear, pero puntualizo que “la situación económica y financiera de la Argentina no permite prever esos proyectos, por lo menos en el corto y mediano plazo”.
fuente telam