Pero más allá de las cuestiones diplomáticas y de la frialdad de los números, los premieres protagonizaron diversas situaciones que van desde lo jocoso hasta lo extraño. Una de ellas fue,
Luego de escuchar el discurso de bienvenida que ofreció el presidente argentino, Trump se sacó su auricular enfadado y dijo “entendí mejor en su idioma que con la traducción”. Apenas un segundo después, lanzó el audífono al suelo ante la mirada atónita de los presentes. El artefacto fue inmediatamente recogido por uno de sus asistentes.
Para no ser menos que su homólogo norteamericano, el presidente ruso Vladimir Putin regaló un divertido momento al propinar un caluroso apretón de manos con el príncipe saudí, Mohamed Bin Salman. El hecho se produjo en la apertura del evento, cuando ambos quedaron sentados uno al lado del otro.
El hecho fue capturado por las cámaras y, más allá de parecer una simple formalidad, es un hecho político. El gobernante de Arabia Saudita llegó al país en medio del terremoto político que causó el brutal asesinato del periodista Jamal Kashoggi en el consulado del reino en Turquía. Por eso, la ONG Human Rights solicitó la detención del monarca tras arribar a la Argentina. La causa quedó en manos del juez federal Ariel Lijo.
En paralelo a la cumbre de líderes y con la primera dama Juliana Awada como anfitriona, las esposas de los presidentes montaron un evento paralelo en Villa Ocampo, la mansión que habitaba la escritora Victoria Ocampo. Allí, el grupo de mujeres degustó comida elaborada por el prestigioso chef Francis Malman y disertaron sobre igualdad de género en una charla distendida.
Para el almuerzo, Mallmann preparó humita del norte, ensalada de centollas fueguinas, merluza, y de postre flan y panqueques con dulce de leche, todo regado con vino, en un combo de platos típicos de distintas regiones de la Argentina.
Pero mientras la cumbre avanza, hay una ausencia que no es menor: la de la poderosa canciller alemana Angela Merkel, que debió regresar a su país por una falla en el sistema de comunicaciones de su avión. Por tal motivo, la mandataria está viajando ahora rumbo a Buenos Aires y se espera que llegue para participar de la velada de gala en el Teatro Colón.