
Chris Gursky empezaba sus vacaciones en Interlaken, Suiza, cuando en su primer día decidió que era un buen momento para probar un vuelo en ala delta. Sin embargo, lo que iba
a ser una aventura inolvidable por lo bueno será inolvidable, pero por todo lo contrario.
Durante algo más de dos minutos, y tras despegar de una montaña de 1.200 metros, el turista estuvo colgando a una altura que en ocasiones superaba los 20 metros del suelo, agarrándose al ala delta con su mano izquierda, y con la derecha abrazando cuando podía el cuerpo del piloto.
A pesar de que no hubo que lamentar daños mayores, Gursky impactó violentamente contra el suelo en el momento del aterrizaje y sufrió una fractura de su muñeca derecha.

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El hombre salvó su vida, pero sufrió la fractura de su muñeca derecha.