

Los presidentes Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri han propuesto distintas soluciones referidas al manejo de las deudas soberanas, el comercio internacional y el mercado de trabajo durante
La crisis financiera de aquel año fue, según innumerables análisis, la peor que tuvo el capitalismo desde 1930 y los jefes de Estado de los 20 países más influyentes del mundo comenzaron a reunirse con el objetivo de encontrar una salida consensuada.
En ese marco, en la primera de las cumbres (14 y 15 de noviembre de 2008) en Washington, la ex presidenta argentina pidió “una reformulación del sistema financiero”, una mayor “regulación del mercado de capitales” y cuestionó a las calificadoras de riesgo.
La postura argentina se mantuvo durante las siguientes reuniones, y en el tercer encuentro en septiembre de 2009 en Pittsburgh, Estados Unidos, Brasil y la Argentina se unieron para que el documento final distinguiera al trabajo como eje de la recuperación económica.
Según la ex mandataria, hubo dos grupos marcados en aquella reunión: “Los que creemos que no hay que insistir en el ajuste y la otra, que mantiene las viejas recetas”, dijo.
En 2010, durante la quinta cumbre del G-20 en Seúl (Corea del Sur), Cristina Kirchner reclamó llevar adelante políticas contra los paraísos fiscales, mayores controles para los capitales especulativos y destacó la necesidad de que las finanzas tenga como principal destino la “economía real”.