

“¿Cómo se resguarda una escena como la del ARA San Juan, a 907 metros de profundidad en el fondo del mar y en aguas internacionales?”, se interrogaron
El pedido fue realizado por una de las querellas, pero también provino de consultas de algunos periodistas, confesó la jueza, que, de todos modos, decidió no dar nombres porque entiende que es un interrogante que muchas personas deben hacerse.
“Una periodista, incluso, me consultó si no podía enviarse a un buzo. Pero un buzo táctico está entrenado para descender hasta un máximo de 60 metros”, ejemplificó entre lo mucho que tuvieron que aprender de navegación submarina y océanos.
“La lógica indica que a 907 metros de profundidad mucho resguardo del área no podés hacer”, continuó Yañez.
Sin embargo, expuso su modo de entender sobre la mejor forma de preservar las pruebas: “son las 67.000 imágenes que recibiremos porque el lecho del mar de ahora ni siquiera debe ser igual al que recibió al ARA San Juan. Hoy mismo, incluso, ya no debe de estar en las mismas condiciones”, concluyó.