

Una cadena de renuncias que se produjeron en el Ejecutivo de la primera ministra británica, Theresa May, elevó el temor a que el Reino Unido se vea
“La debilidad de May va a tener un impacto. Los inversores que quieren reducir su exposición a la economía británica se fijan en los bancos porque son los que están ligados a una gran cantidad de sectores económicos. Las constructoras también están perdiendo terreno”, afirmó a EFE David Madden, analista de CMC Markets.
En el sector de la construcción, Persimmon perdió un 7,36%, Taylor Wimpey un 7,50% y Barratt Developments un 7,40%.
Entre los bancos, la entidad más afectada fue la parcialmente nacionalizada Royal Bank of Scotland, que cayó un 9,63%, mientras que Lloyds retrocedió un 5,04% y Barclays un 4,11%.
La divisa británica se cambiaba esta tarde a 1,1293 euros y caía un 1,69% frente al dólar estadounidense, hasta 1,2772 dólares, indicó la agencia de noticias EFE.
La agencia de calificación Moody’s indicó que el anuncio de que el Reino Unido y la UE alcanzaron un principio de acuerdo es “positivo”, si bien advirtió de que aún quedan “obstáculos significativos” por superar.
En un comunicado, la firma señaló que, si el Parlamento británico no ratifica el texto acordado, dado que la primera ministra no tiene asegurada una mayoría en la Cámara de los Comunes, el país puede encaminarse hacia un Brexit no negociado.
Ese escenario tendría “consecuencias negativas” para un amplio rango de actores económicos, subrayó Moody’s.