
El incidente que provocó un piloto privado el domingo al interferir las comunicaciones de la torre de control de Aeroparque no representó un peligro real, según afirmó este miércoles Gabriel
Gianotti, presidente de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).
En un comunicado que lleva la firma del directivo y bajo el título “Las comunicaciones aéreas son abiertas, aquí, en la China y en todo el mundo”, la compañía busca bajar el tono de lo ocurrido en la mañana del domingo, cuando el piloto privado Fabián Penin, con un handy interfirió la frecuencia de la torre de control y envió el siguiente mensaje: “Vuelo 1964, buenas tardes, me cambió la voz. Ocupen la cabecera. Ocupen y despeguen. El viento en calma”. La interferencia fue detectada de inmediato y por 30 minutos se suspendieron todas las actividades en el aeropuerto. El hombre fue identificado y detenido por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
Gianotti dice en el comunicado que es seguro volar “porque hay numerosos controles y procedimientos que se aplican acá y en todo el mundo. Así lo prevé la normativa internacional en la materia, porque las interferencias ilícitas pueden registrarse en cualquier país, no sólo en la Argentina”.
El domingo un piloto interfirió en las comunicaciones de Aeroparque. (Emmanuel Fernández)
Sobre lo ocurrido el domingo, la EANA explicó que el controlador de tránsito aéreo que estaba en ese momento operando los despegues “fue quien registró la anomalía y canceló de inmediato la instrucción que ésta contenía y pasó las comunicaciones a una nueva frecuencia. Posteriormente, con los datos aportados por el comandante de la aeronave, pudo darse con el autor del ilícito y proceder a detenerlo”.

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Según EANA, la interferencia en las comunicaciones “es algo que ocurre –y puede ocurrir- en cualquier aeropuerto del mundo. Contrariamente a lo que se afirma sin fundamento técnico válido, las frecuencias de la banda de comunicaciones aeronáuticas –llamadas VHF- no son encriptadas ni cerradas, son abiertas”, dice el documento. Y añade: “Cualquier persona con un equipo transceptor (que recibe y transmite) puede seguir las comunicaciones entre los servicios de control de tránsito aéreo y las aeronaves”.
Lo mismo sucede con las transmisiones de las fuerzas de seguridad, añade el comunicado. “Lo que nadie debería hacer, porque está severamente penado por la ley es efectuar transmisiones en una frecuencia sin la habilitación oficial. Y si esto sucede, los controladores aéreos son los que lo identifican y los que accionan, porque están preparados para ello”, aclara Gianotti.
El documento explica que para resguardar la seguridad de los vuelos contra las interferencias ilícitas, existen diversas frecuencias de VHF de forma que si una es interferida, puedan utilizar otra.