
Cuando dejaron de contestarle el WhatsApp, Marco Yulitta (32) creyó que era porque su pareja, Gimena Gularte (34), estaba concentrada en el volante. Pero se preocupó con la llamada entrante de
su cuñada. “Me dijo primero que a Gime la habían asaltado, pero nada de mi hija. Después hablé con mi mujer, que estaba en una crisis total de nervios, y me dijo ‘Le metieron un tiro a Alma‘”, relata con angustia.
Alma Yulitta Gularte y su mamá Gimena iban a visitar a los abuelos maternos de la nena a Pilar por la Avenida Constituyentes cuando el GPS las desvió, por error, hasta el barrio conocido como villa “La Rana”, en Villa Ballester. Allí intentaron asaltarla, le dispararon al Renault Clio que conducía y la nena de 4 años recibió un balazo en el hígado.
“Iban a ver a mis suegros por Constituyentes y, como había un choque en la avenida, el GPS la mandó por un lugar que no conocía. Termina en la villa La Rana, que es un barrio que no conocíamos más que de nombre y donde jamás estuvimos”, explicó Marco, que es policía de la Ciudad de Buenos Aires y el viernes a las 18, cuando ocurrió el hecho, estaba trabajando.
“Por lo que me contó Gimena, se le paró un hombre delante del auto y se dio cuenta de que la amenazaba con una pistola. Vio que varias personas la rodearon, no sé si dos, tres o más, y se le abalanzaron sobre la puerta”, contó el padre de la nena a Clarín. “Ahí ella aceleró y el que estaba adelante disparó. La bala rompió el vidrio trasero derecho e impactó en el tórax de mi hija”.
El auto en el que viajaban las víctimas. (Foto Mario Sayes)
El proyectil perforó el diafragma, se alojó en el hígado y presionó un pulmón de Alma. La llevaron de urgencia alhospital Belgrano de San Martín. “Ahí le salvaron la vida. Llegó con signos vitales muy débiles y una hemorragia en el diafragma. Pudieron suturarla y frenar el sangrado. Después nos recomendaron trasladarla al Anchorena, de Capital, donde está ahora”, detalló Marco. En ese centro de salud decidieron no extraer la bala. Aunque está estable, el estado de la menor es delicado, con pronóstico reservado.
“Por mi formación, uno piensa que está preparado para dar lo mejor de sí cuando alguien tiene necesidad de auxilio, o al menos en mi caso por ser agente policial. Pero nunca para que le pase a uno. No hay amor más sincero que el de un padre por su hija. Que a una criatura le ocurra esto es shockeante, desestabilizante“, explicó angustiado Marco. “Ahora pongo mi fe en las manos de Dios y de los médicos que la están cuidando a Alma”, agregó sobre la situación de su única hija, que va al jardín en Caballito, donde vive la familia.
Por el caso declararon testigos que vieron el ataque y, confirman los investigadores, buscan a dos adolescentes de 17 años y a un joven de 21. Uno de los menores habría sido el autor del disparo. Los tres tienen antecedentes por robo y se habrían escondido en villa “La Rana”, una de las zonas más calientes del Noroeste del Conurbano bonaerense.
“El daño, la verdad, ya está hecho”, se lamentó el padre de la nena. Y agregó: “En este momento no pienso en eso, creo que la Policía y Fiscalía actuarán como corresponde. Toda mi atención está puesta en mi hija“.