
En su primera conferencia de prensa tras aceptar la propuesta del presidente electo, Jair Bolsonaro, prometió el martes presentar proyectos de ley para librar al país de su “cultura de impunidad” y consolidar la ofensiva contra la corrupción iniciada por Lava Jato, que logró la condena y encarcelamiento de varios empresarios y políticos de alto perfil, entre ellos el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Hubo temor de que “todos los avances que hemos logrado se hagan polvo”, declaró a la prensa en la ciudad de Curitiba. “Recibí esta invitación y pensé que tenía la oportunidad de hacer algo relevante”.
Moro llamó al presidente electo, conocido en parte por su discurso fuerte, un “hombre muy sensible” y afirmó que ambos debieran poder encontrar “un punto medio” al plantear puntos de vista opuestos. A modo de ejemplo, Moro expresó su preocupación por el apoyo de Bolsonaro a la legislación que facilitaría el acceso de los brasileños a las armas.
El futuro ministro no contestó preguntas sobre sus propias aspiraciones políticas y aseguró que “nunca en su vida” postulará a un cargo electoral. Sin embargo, no rechazó la posibilidad de unirse como juez al Supremo Tribunal Federal.
“Eso solo se puede discutir cuando haya una vacante en el tribunal”, sentenció.