

Los dirigentes sindicales y líderes del gremio de Camioneros, Hugo y Pablo Moyano, tienen actualmente abiertas múltiples causas en proceso de investigación, ya sea a ambos o
Los supuestos ilícitos tienen, en su gran mayoría, un trasfondo que vincula a empresas de la familia Moyano con el uso de activos provenientes del gremio de Camioneros, aunque por ahora las causas no han avanzado más allá de imputaciones a los líderes gremiales, sin incluir ni procesamientos ni pedidos de detención avalados por un juez.
Tal vez la causa más conocida sea la del club Independiente, que los vincula a ambos con líderes de la barrabrava de ese club -del cual Hugo es presidente y Pablo, vice-, en la que están imputados como posibles partícipes de una presunta asociación ilícita por defraudar a esa institución de Avellaneda por millones de pesos.
Ambos dirigentes vinculan su situación judicial a una supuesta injerencia en la Justicia del Gobierno de Mauricio Macri, a quien apuntan como el responsable máximo de operar en su contra.
El caso que lleva adelante el fiscal de Lomas de Zamora Sebastián Scalera surgió luego de que el barrabrava Pablo “Bebote” Álvarez acusara a Pablo Moyano de ser quien orquestaba el robo de dinero correspondiente a la reventa ilegal de entradas, el manejo de “trapitos”, y de las parrillas alrededor de la cancha, motivo por el cual el agente del Ministerio Público pidió su detención, luego denegada por el juez de Garantías Luis Carzoglio.
Paralelamente, desde 2011, el juez federal Claudio Bonadio tiene en sus manos una denuncia por enriquecimiento ilícito y desvío de fondos hecha por la ex diputada Graciela Ocaña, quien afirma que Hugo usó el Sindicato de Camioneros para hacer un “millonario desvío de dinero hacia un grupo de empresas vinculadas a su familia”, a través de un fraudulento reintegro de fondos de la obra social por remedios oncológicos con comprobantes falsos, entre otras maniobras.
En esta causa, la Unidad de Información Financiera (UIF) aportó a principios de año detalles patrimoniales de algunas de las empresas investigadas que, por ejemplo, marcan como una de éstas (Aconra SA, empresa constructora cuya principal accionista es la hija de la actual pareja de Hugo Moyano) facturó trabajos por $220 millones, de los cuales al menos $105 millones correspondieron a 26 cheques firmados por Camioneros.
Otra de las causas que enfrenta Hugo está radicada en la provincia de Córdoba, donde se investiga la compra de unos terrenos vecinos al hotel que Camioneros tiene en la ciudad de La Falda, tras una denuncia iniciada por la Procuraduría de Criminalidad y Lavado de Activos (Procelac).
Según la documentación que consta en el expediente, el gremio pagó -a través de una operación firmada por Hugo- unos $6.000.0000 por la compra de esos terrenos cuando, tres meses antes, los vendedores lo habían adquirido por un monto casi 20 veces menor: $310.000.
Esta maniobra está sospechada de ser una sobrefacturación en perjuicio de la entidad sindical, ya que los terrenos fueron adquiridos con recursos del gremio.
También producto de maniobras inmobiliarias, el juez federal de Morón, Néstor Barral, investiga a la familia Moyano por el delito de lavado de dinero, a raíz de una denuncia por la compra de dos propiedades de lujo en Parque Leloir, cuya fuente de dinero para la operación podría haber provenido de una sobrefacturación de las empresas ligadas a Camioneros.
Por último hay otras dos investigaciones en curso que asedian el secretario general de Camioneros y a su hijo mayor: una por evasión impositiva en el nexo con la empresa OCA, y otra por el uso de facturas truchas.
La primera de éstas tiene denunciados por la Procelac a ambos dirigentes, junto con un grupo de empresas que giran alrededor del sindicato, ante la posible vinculación comercial con la empresa OCA y un fraude al Estado por retenciones indebidas de impuestos que alcanzan los $4.000 millones; sobre la segunda, la AFIP investiga una posible evasión por $3.000 millones en base a una red de facturación de servicios que tenía entre sus clientes al gremio de Camioneros.