
La indignación global y el interés mediático que despertó el asesinato del periodista disidente Jamal Khashoggi generaron “histeria”, según dijo este sábado el jefe de la diplomacia de Arabia
Saudita.
Se trata del canciller Adel al-Jubeir, quien instó a esperar los resultados de la investigación antes de culpar al reino.
Khashoggi era columnista en el diario The Washington Post, crítico del príncipe heredero saudita Mohammed bin Salman. El 2 de octubre fue al consulado en Estambul para buscar unos documentos necesarios para casarse y ahí lo mataron y desmembraron, de acuerdo con las autoridades turcas.
“Este asunto se ha convertido en algo bastante histérico“, declaró al-Jubeir. “Creo que la gente ha culpado a Arabia Saudita con mucha seguridad antes de que se complete la investigación.”
Algunos de los implicados en el asesinato forman parte del entorno del príncipe, quien calificó al hecho como “atroz” y “doloroso” pero no alivió las sospechas que pesan sobre él: es difícil que una operación a tan alto nivel se haga sin su conocimiento.
El canciller al-Jubeir respondió preguntas de periodistas occidentales en Bahréin, durante la cumbre internacional “Diálogo de Manama” a la que asisten expertos y funcionarios de todo el mundo. Entre ellos James Mattis, secretario de Defensa de los Estados Unidos, país aliado a los sauditas.
Al-Jubeir hablando en el encuentro. (Reuters)
“Hemos dejado en claro que vamos a tener una investigación completa y transparente, cuyos resultados serán publicados”, dijo el diplomático.
“Estamos intentando descubrir qué ocurrió. Sabemos que se cometió un error. Sabemos que la gente se excedió en su autoridad.”
Agregó al-Jubeir: “Desafortunadamente, ha habido esta histeria en los medios de comunicación sobre la culpabilidad de Arabia Saudita antes de que se complete la investigación”.
Según la versión turca, 15 miembros de un escuadrón saudita viajaron a Estambul donde torturaron, mataron y descuartizaron a Khashoggi en una operación planificada.
Al principio Riad dijo que desconocer qué había pasado, aseguró luego que el periodista había salido del consulado con vida, después sostuvo que en realidad había muerto en la sede diplomática durante una pelea y este jueves finalmente reconoció que se trató de una muerte premeditada y detuvo a 18 personas. 3 de ellas, según el presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan, eran empleados del consulado.
El secretario Mattis dijo que el caso Khashoggi “socava la estabilidad regional” y que se tomarán más medidas en respuesta al asesinato, tras cancelar las visas de los sospechosos. De todas formas, evitó culpar directamente a Arabia Saudita.
“Teniendo en mente nuestro interés colectivo en la paz y el respeto inquebrantable a los derechos humanos ─señaló─, el asesinato de Jamal Khashoggi en una instalación diplomática debería preocuparnos mucho a todos.”
Añadió el funcionario estadounidense: “Si una nación no se adhiere a las normas internacionales y al estado de derecho, socava la estabilidad regional en un momento en el que es más necesaria que nunca“.
Fuente: AP y archivo Clarín.