

En ese marco, el gobierno nacional anunció que pedirá juicios abreviados a los ciudadanos extranjeros que participaron de los disturbios para lograr su inmediata deportación, mientras la
El gobierno porteño informó que tendrá que gastar casi 11 millones de pesos para reparar los destrozos producidos en la Plaza del Congreso, escenario de las principales refriegas entre manifestantes y policías que remitieron a las ocurridas en el mismo lugar en diciembre, cuando manifestaciones contra la reforma de la Ley Previsional derivaron en daños aún peores al patrimonio público, unos 160 heridos -la mitad policías- y más de 60 detenidos.
“Hubo un intento de tomar el Congreso para que la sesión no se realizara, por eso nosotros creemos que se actuó rápido”, dijo hoy la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y apuntó que “la manifestación de ayer estaba preparada con armas y todo tipo de elementos para impedir la sesión. Nadie va a manifestar pacíficamente con todos los elementos que se encontraron”.
Según fuentes del operativo de seguridad, ayer hubo 27 detenidos -que ya recuperaron su libertad- y se recolectaron filmaciones que muestran como distintos grupos atacaron con piedras, palos y artefactos de pirotecnia a la guardia instalada en torno al Congreso.
“Es muy difícil establecer una posible relación y entendimiento si tenés al frente a alguien tan irracional. Hay gente agresiva y violenta que no soporta la diferencia”, afirmó la vicepresidente de la Nación, Gabriela Michetti, y acusó a grupos “antisistemas” por las agresiones porque, dijo, “lo único que quieren es no entrar en el verdadero juego de la democracia, que es el diálogo y el voto”.
Por su parte, el jefe del bloque peronista en el Senado, Miguel Ángel Pichetto, dijo que los actos de violencia de ayer constituyeron un “hecho casi preinsurreccional” y consideró que el objetivo del kirchnerismo fue “bloquear la sesión” de debate del Presupuesto.
“Nuevamente aparecen estos sectores violentos de la izquierda argentina y algunas combinaciones con algunos partidos que tienen representación institucional y a los que les gusta alentar el fuego”, analizó el senador en diálogo con radio Mitre y alertó que “el problema es la repetición” porque algo similar “ya había pasado con la reforma previsional”, en diciembre de 2017.
Desde la oposición, figuras del kirchnerismo -como Andrés “Cuervo” Larroque y Máximo Kirchner- y de movimientos piqueteros condenaron solamente el accionar de la policía, al considerar que ejerció una “represión brutal”, con el supuesto objetivo de “salir a cazar gente”.
Entre los dirigentes que se mostraron en contra del comportamiento de la Policía, estuvo también el jefe de la agrupación Barrios de Pie, Daniel Menéndez, quien afirmó que ayer hubo una “represión brutal” contra los manifestantes y opinó que “el Gobierno y Patricia Bullrich están jugando con fuego, es una escalada que puede terminar mal” ya que, interprestó que fueron “ellos mismos los que generan los disturbios”.
“Esconden e intentan tapar una noticia con otra, es una metodología del Gobierno, hablan de los disturbios pero no de las más de cien mil personas que se movilizaron”, acotó.
Andrés Larroque, diputado nacional y jefe de La Cámpora, que ayer intentó impedir el paso a un camión hidrante con las vallas policiales y terminó afectado por los químicos lacrimógenes sostuvo hoy en declaraciones radiales que “la Policía me conocía y por eso me atacaron con gas”, aunque resaltó que el verdadero problema fue “que se haya aprobado este Presupuesto, que solo va a generar más pobreza”.
A su vez, Máximo Kirchner apuntó que la Policía “salió a cazar a la gente” y que “lo peor” ocurrió en las calles laterales a la plaza del Congreso, donde dijo que “les caían las balas encima” a los manifestantes.
Entre los detenidos por los incidentes, hubo dos ciudadanos venezolanos, uno turco y otro paraguayo, por lo que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, afirmó que el Gobierno “está en contacto con el juez y el fiscal para tener un juicio abreviado y que sean deportados lo antes posible” a sus países de origen.
Por otra parte, unas 22 personas sufrieron heridas a raíz de los desmanes, entre ellas nueve policías de la Ciudad con traumatismos y escoriaciones.
El ministro de Ambiente poteño, Eduardo Macchiavelli, aseguró que las reparaciones en la Plaza costarán “poco menos de once millones de pesos” y que se iniciará una demanda civil y otra penal contra los responsables de los destrozos.