
Cinco pelotas gigantes de fútbol, básquet, vóley, tenis y golf comenzaron a rodar este domingo desde la Facultad de Derecho hasta el Planetario.
Hablamos del juego-obra de arte de Leandro Erlich,
quien en el marco de los Juegos Olímpicos trajo estos cinco balones que miden 4 metros y 50 centímetros de diámetro, y que pesan 250 kilos cada uno, para que sean empujados por la gente a lo largo de la Avenida Figueroa Alcorta.
¿Cómo se juega? Las inmensas esferas no tienen que tocarse entre sí y deberán estar en movimiento. Para eso se necesita el esfuerzo colectivo coordinado de quienes hayan deseado embarcarse en la experiencia. No hay ni vencedores ni vencidos.
Hasta el jueves 18, cuando finalicen los Juegos, las pelotas permanecerán en el Planetario, en los bosques de Palermo.
“La idea de cinco pelotas estuvo ligada simbólicamente a los cinco anillos y a los cinco continentes”, explicó Erlich el viernes a Clarín. Y aseguró que este domingo estaría él mismo participando del Ball Game.
“No tengo ninguna preferida, pero me gusta más la de golf”, agregó el artista, el mismo que en 2015 le cortó la punta al Obelisco.
Las bolas están hechas con estructura hueca de poliuretano expandido reforzada con hierro, y de caucho y poliéster.
