
Sergio Szpolski, uno de los empresarios emblemáticos del aparato de medios creado por el kirchnerismo, declaró este viernes ante el fiscal Carlos Stornelli en la causa de los Cuadernos de las
coimas. Szpolski fue citado a indagatoria luego de que Martín Larraburu, ex secretario del jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, lo individualizara como uno de los receptores del dinero negro que habían aportado varios de los empresarios más importantes del país para financiar actividades de campaña de Cristina Kirchner.
Poco después del mediodía, Szpolski pidió suspender su declaración para respetar el feriado del shabat, que postula la religión judía. Por eso, el empresario tendrá que retomar su declaración el lunes.
Szpolski cobró notoriedad cuando armó un conglomerado de medios integrado por radios, canales de TV, revistas y diarios dedicado a promocionar las iniciativas de los gobiernos de Cristina Kirchner, financiado con dinero público a través de la pauta publicitaria oficial. A pesar de que nunca consiguieron porciones de audiencia significativas, esos medios estuvieron entre los más beneficiados por los fondos estatales.
Poco después de que Daniel Scioli perdiera la elección presidencial de 2015, Szpolski comenzó a cerrar sus medios o a desprenderse de ellos, en operaciones que fueron calificadas como oscuras o fraudulentas por los propios periodistas que trabajaban con él.
En su declaración, también como imputado, en la Causa de los cuadernos, Larraburu corroboró una serie de anotaciones encontradas en un pen drive secuestrado en su departamento.
El ex funcionario grabó allí lo que, según le explicó a la Justicia, fue cómo se habría repartido parte de los millones de pesos que recibió del valijero con chofer del secretario de coordinación del Ministerio de Planificación Federal, Roberto Baratta.
Su jefe de entonces, el ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, fue el primer ex funcionario K de importancia que confirmó que Baratta le entregó “fondos” para usar en la campaña electoral del 2013. Esa entrega se habría realizado en la propia Casa Rosada. En su declaración ante Bonadio, presentada por un escrito, Abal Medina juró que desconocía que esa plata tenía un origen ilegal.
Abal Medina rompió así un primer cerco que abrió otros en este expediente en el que Cristina Kirchner ya fue procesada con prisión preventiva por haber liderado una asociación ilícita que usó medios del Estado para quedarse con plata de la corrupción. Confirmó una parte sustancial de las anotaciones del chofer Oscar Centeno.
El ex jefe de Gabinete dejó asentado que su secretario Larraburu manipuló esos fondos, siempre por órdenes suyas.
No es la única causa en la que está complicado Szpolski.
La semana pasada, la AFIP acusó a Szpolski de ser el jefe de una asociación ilícita y pidió una pena de prisión efectiva por evasión tributaria. Ese delito no es excarcelable y contempla penas que van de 5 a 10 años de prisión. El organismo reclama $ 163 millones, que evadió el empresario de medios K en aportes de la seguridad social de más de 800 periodistas, cuando estaba a cargo del Grupo Veintitrés (Tiempo Argentino, CN23 y Radio América, entre otros).
El juez en lo Penal Económico Juan Galván Greenway le tomará indagatoria a Szpolski los días 3, 5 y 8 de octubre por ese motivo. Es probable que, luego de esas indagatorias, el juez determine el tipo de delito por el que lo acusa y procese a Szpolski, tal como ya hizo con cuatro de sus directivos. El empresario de medios ultra K no se presentó en las anteriores citaciones del mes de agosto, argumentando un cambio de abogados. Fuentes ligadas a la investigación judicial aseguran que ya “no tiene margen” para no concurrir a esta nueva indagatoria, ya que sino podría ser detenido.