
En el living de Christian Bastianes (44) hay una silla de ruedas entre el polvo de la obra y el desorden de una tarde que pareció eterna. Es que este miércoles
entraron a robar a la casa de Avenida de los Incas al 3800 y se llevaron 250 mil dólares y 200 mil pesos, lo que totaliza una cifra de más de 10 millones de pesos. Eran al menos ocho personas y sospechan de un entregador.
Todo empezó el miércoles alrededor de las 13.30 en plena avenida y justo frente a una de las sedes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). “En casa hay albañiles por una obra y en ese momento dos estaban adelante, sacando unas maderas y a punto de almorzar, y cinco en el fondo. Se metieron con los que estaban en el garage y los redujeron a todos”, cuenta Christian a Clarín.
Policiales – Asalto a casa en Villa Ortúzar, frente a la AFI21-09-18Foto: Fernando de la Orden
Christian no estaba, tampoco su mujer que había ido a buscar a su hija de 9 años al colegio. En la habitación estaba Lulú, la mayor, de 12 años. La nena es discapacitada y estaba con una enfermera que la cuida.
“Yo llegué a eso de las 14 porque vine a buscar algo. Cuando entro estaban acá, ya habían revuelto todo. Tenían la plata ordenada lista para llevársela en un bolso. Me decían que me quedara tranquilo. Estaban armados, se movían como profesionales”, analizó la víctima, que trabaja en una empresa de electromecánica y que hace 8 meses decidió mudarse a esta zona por seguridad.
Al dueño de casa lo ataron con precintos y los encerraron en un sector de la casa. A un amigo que lo esperaba en la puerta, lo entraron a la fuerza y le abrieron la cabeza de un culatazo. Los rastros de sangre todavía están marcados en el piso de madera.
Policiales – Asalto a casa en Villa Ortúzar, frente a la AFI21-09-18Foto: Fernando de la Orden
“Nosotros vivíamos en Del Viso, Pilar. Todo esto por mi hija, que es discapacitada por una mala praxis que sufrió cuando nació. Decidimos iniciar una demanda por ella, para que tenga las condiciones necesarias. Cuando lo cobramos, nos mudamos por miedo, pero uno no está seguro en ningún lado”, se indigna Christian.
Su hija no camina, no ve ni habla. Las obras en la casa son para hacerla más accesible para conectar el garage con su habitación con la silla de ruedas y una pileta para que pueda hacer fisioterapia. “Es todo para ella, para que esté lo mejor que pueda”, aclara su papá.
Después de revolver todo y de romper los revestimientos de madera del cuarto, encontraron dos cajas fuertes. De una sacaron $200 mil y de la otra 250 mil dólares.
Estuvieron alrededor de cuatro horas adentro de la casa, sin apuro ni preocupación. Modulaban por handy y tenían a alguien de campana en la puerta.
En medio del robo se turnaron para saltar a las casas vecinas. En la de al lado había un matrimonio y al hombre lo golpearon tanto que tuvo que ser internado. Hoy le dieron el alta pero no quiso regresar. De ahí se llevaron unos $ 50 mil y una botella de champagne.
“Buscaban plata, no se llevaron celulares, tablets, ni computadoras. Sólo la play station y la plata. Era lo único que les interesaba”, aclara Christian.