
Los alumnos del colegio Carlos Pellegrini ya tuvieron un 65% menos de clases de las que deberían haber tenido en lo que va del ciclo lectivo, denunciaron algunos padres. Pertenecen a
la agrupación “Al Pelle con clases”. Este jueves se acercaron hasta el rectorado de la Universidad de Buenos Aires para pedir que se active un plan de contingencia para garantizar que los chicos dejen de perder clases.
La clave es que tanto el Carlos Pellegrini como el Nacional de Buenos Aires son colegios que dependen de la Universidad de Buenos Aires. Eso se traduce que el conflicto salarial que sostiene el Ministerio de Educación con los gremios universitarios haya repercutido directamente en ambos colegios preuniversitarios.
Tanto el Pellegrini como el Nacional de Buenos Aires deberían tener 160 días de clases presenciales. Históricamente, el Pellegrini finalizaba el ciclo el 14 de noviembre. Este año eso ocurrirá un mes después.
“No somos ingenuos, sabemos que hay múltiples problemáticas por las que se pueden perder días de clases. Por eso presentamos un plan de contingencia, con múltiples herramientas para que las chicas puedan seguir aprendiendo”, dice Fernanda, mamá de un alumno del Pellegrini. Apunta a defender “el derecho a aprender”.
Ese plan lo presentaron en enero. Previendo que este año también habría conflictos que llevarían a la pérdida de clases. En ese plan los padres proponen que “haya apuntes a los que puedan acceder los chicos cuando no haya clases presenciales”, además de trabajos prácticos y que las clases se den “a través de la plataforma virtual”.
Según los padres, el plan de contingencia debería activarse “cuando se sobrepase cierto porcentaje de pérdida de clases”. En algunos casos, dice Matías, padre de un alumno del Nacional Buenos Aires, “hablamos con autoridades (del Rectorado) y en ciertos casos se llegó a implementar”. Con eso se refiere a que en varias oportunidades en ese colegio sí se utilizó la plataforma virtual para tener cierta continuidad en el ciclo lectivo.
“Pero eso no alcanza, también tiene sus falencias: no funciona igual en un colegio que en el otro. Otro problema es que se extendió el ciclo lectivo a diciembre y cuando se necesita la nota, no hay nota”, agrega Matías.
También aseguran que la extensión de clases no completa el ciclo lectivo. “Es un paliativo, pero los chicos pierden continuidad, el hábito de estudiar, no saben lo que es ir a clases todos los días y los que tienen menos recursos tienen no pueden ir a clases particulares. Ahí empieza a haber una diferencia según el nivel socio económico de un alumno u otro”, detalla Fernanda.
En tanto, el rector del Pellegrini, Leandro Rodríguez, dijo que se tomaron las medidas necesarias. “Extendimos el ciclo lectivo por los días perdidos de clases, que llegan al 50%, contando los días de paro, ausentismo docente y otras actividades. También dispusimos actividades los sábados para los alumnos de 1° y 2° año, para fortalecer las clases de apoyo en matemática, lengua y literatura, como hacemos en la semana”, contó, en diálogo con TN.
Las medidas, dijo, irán más allá de diciembre. “En enero habrá cursos intensivos para solidificar los contenidos del año. También está el programa ‘La escuela te acompaña’, que en ese mes da clases a alumnos que no pudieron completar el año y rendirán en febrero”.