
Una de las claves para definir el respaldo del dólar está en la leyenda impresa en los billetes de la moneda estadounidense: In God We Trust (“en Dios confiamos”, en español).
Que algo tan concreto como el dinero dependa de la fe parece una contradicción, pero gran parte del sustento del dólar a nivel internacional allí proviene.
El dólar sustentado en la confianza internacional. Foto/ EFE
“El dólar es una moneda netamente fiduciaria, una palabra que proviene de la raíz latinafiducia, cuya traducción es ‘fe’ o ‘confianza’”, explica a Clarín Daniel Heymann, profesor de economía de la Universidad de Buenos Aires.
El economista agrega que “el dólar no tiene un respaldo físico, pero sí un sustento implícito en la solvencia de la política fiscal y monetaria de Estados Unidos. Esos aspectos producen una gran confianza a nivel mundial”.
1971, Nixon: el dólar se transforma en una “cuestión de fe”
El dólar como moneda fiduciaria, sin el oro como respaldo, comenzó el 15 de agosto de 1971 cuando el presidente estadounidense Richard Nixon, eliminó por decreto el sustento material de la moneda.
En aquel momento la cantidad de dólares que había en circulación, tanto afuera como dentro de Estados Unidos, superaba la cantidad de reservas en oro depositadas en Fort Knox.
Una imagen de 1974 de las reservas de oro depositadas en Fort Knox, tres años después del decreto de Richard Nixon que puso fin al patrón oro como sustento del dólar. Foto/ AP
Fort Knox es una base militar del Ejército de Estados Unidos, ubicada en el estado de Kentucky, donde se encuentra la cámara acorazada con mayor cantidad de oro del mundo.
En su discurso de 1971 para poner fin al patrón oro, Nixon señaló: “La fuerza de la moneda de una nación se basa en la fortaleza de la economía de ese país y la economía de Estados Unidos es de lejos la más fuerte en el mundo. En consecuencia, he ordenado que se suspenda temporalmente la convertibilidad del dólar en oro u otros activos de reserva“.
Internacionalización del dólar. Una empleada revisa billetes de 100 dólares estadounidenses en busca de billetes falsos en el KEB Hana Bank en Seúl (Corea del Sur). Foto/ EFE
Este cambio no fue temporal, como establecía Nixon en su discurso. Desde la firma de ese decreto hasta hoy, el dólar se ha sustentado en la fe de la comunidad internacional por el buen funcionamiento del sistema económico estadounidense.
“El decreto de Nixon de 1971 terminó con la ficción de que había una atadura del dólar con el oro”, opina el economista Daniel Heymann.
“Cada tanto aparecen algunas discusiones sobre este tema, pero una moneda fiduciaria manejada de forma exitosa siempre es preferible a otra atada a un objeto, como el oro o el petróleo, que puede tener fluctuaciones en su valor y generar diferentes y severas complicaciones económicas”, sostiene
Daniel Heymann. El economista plantea un escenario futuro donde el dólar no cederá su relevancia. FOTO/ JUANO TESONE
En este sentido, Heymann agrega que un posible derrumbe del dólar como moneda “generaría una gran perturbación mundial, porque a su vez caería un esquema monetario estable y creíble”.
Por último, el economista de la UBA plantea un escenario futuro: “Imagino que algún momento, no tan lejano, iremos a un sistema monetario mundial multipolar en el que entrará fuerte la moneda china (el yuan). Pero, por ahora, el dólar no perderá su relevancia”.