Archivo de Notas TotalNews Agency
No Result
View All Result
No Result
View All Result
Archivo de Notas TotalNews Agency
No Result
View All Result

“Prueba de audio”: la angustiosa espera del siguiente terremoto en México

Redacción TN by Redacción TN
16 septiembre, 2018
in Internacionales
0
0
SHARES
0
VIEWS
Share on FacebookShare on Twitter

En los altavoces de Ciudad de México se escucha “prueba de audio”. Se hacen preparativos para que todo esté listo. No es para un concierto. Por ahí se escuchará la alerta

sísmica del próximo terremoto.

Lograr que el aviso le gane a la onda sísmica dependerá de la distancia del epicentro. A veces no es posible. Es cuestión de segundos, que pueden ser vitales para buscar refugio.

Hace un año, el 19 de septiembre, el sismo de magnitud 7,1 que sacudió Ciudad de México llegó sin aviso previo. Su epicentro estuvo demasiado cerca, unos 120 kilómetros al sur. La tierra ya temblaba cuando sonó la alerta y hubo 369 muertos.

Ese día se conmemoraban 32 años del terremoto de magnitud 8,1 que dejó hasta 10.000 víctimas en la superpoblada Ciudad de México en 1985. Dos horas antes se había hecho un simulacro conmemorativo y por la mañana se había guardado un minuto de silencio.

Después de 1985, en la costa mexicana del Pacífico y en otras áreas de posibles epicentros se pusieron oídos en la tierra para captar los primeros latidos del monstruo. Unas 100 estaciones sensoras detectan cuando hay un sismo en desarrollo y mandan un aviso para que se active la alerta.

La vida en una carpa, a seis meses del terremoto en México
Mirá también

La vida en una carpa, a seis meses del terremoto en México

Juan Manuel Espinosa Aranda, director general del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico, junto al monitor de la red de estaciones del Sistema de Alerta Sísmica (dpa).

Juan Manuel Espinosa Aranda, director general del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico, junto al monitor de la red de estaciones del Sistema de Alerta Sísmica (dpa).

Si la distancia lo permite, poco después se escucha por los altavoces: “Guang, guang, guang. Alerta sísmica, alerta sísmica”. El sonido sobrecoge: nunca se sabe exactamente qué vendrá a continuación.

La voz que dice “alerta sísmica” intercalada con una sirena fue grabada en 1993. Pertenece a Manuel de la Llata, un actor de doblaje que murió hace dos años y que puso voz a Superman en dos películas y a Han Solo en “La guerra de las galaxias”.

En una casona de la zona de Narvarte en Ciudad de México tiene su búnker el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES), dirigido por Juan Manuel Espinosa Aranda. Él y su gente son los responsables del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano.

Una imagen del devastador terremoto de 1985.

Una imagen del devastador terremoto de 1985.

Espinosa había participado en el minuto de silencio y en el simulacro hace un año cuando la tierra empezó a sacudirse. Iba por el Viaducto, una vía rápida, camino a su oficina. Sintió que su camioneta hacía un movimiento raro. La alerta sonó después.

Tras el terremoto, México intenta que no se hunda la capital del país
Mirá también

Tras el terremoto, México intenta que no se hunda la capital del país

“El sismo fue muy cercano y fue técnicamente imposible que el sistema hiciera antes un análisis de las ondas que se estaban empezando a registrar”, explicó el ingeniero de 70 años.

Sin embargo, señaló, cuando la distancia del epicentro es mayor, la alerta da una ventaja de unos 50 segundos o un poco más para protegerse. Es tiempo suficiente para evacuar los pisos bajos de un edificio, sacar a los alumnos al patio de la escuela, alejarse de una estantería o apagar el gas.

Dos estaciones sensoras vecinas deben coincidir en que hay un sismo importante en proceso, en general desde 5,5 a 6 de magnitud. Entonces se activará la alerta en Ciudad de México y algunas otras ciudades sísmicas, como Oaxaca y Acapulco.

Cuando empieza un sismo, las primeras ondas (ondas P) se propagan a unos ocho kilómetros por segundo, dependiendo del terreno. Las siguientes (ondas S), más fuertes, van más despacio: unos cuatro kilómetros por segundo.

El ideal para Espinosa sería ampliar la cantidad de sensores a unos 150, abarcando también sitios de posibles epicentros como Chiapas y Veracruz o la vecina Guatemala, y que también más ciudades pudieran ser alertadas.

Juan Manuel Espinosa Aranda, director general del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico. En los altavoces de Ciudad de México se escucha "prueba de audio". Se hacen preparativos para que todo esté listo. No es para un concierto. Por ahí se escuchará la alerta sísmica del próximo terremoto (dpa).

Juan Manuel Espinosa Aranda, director general del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico. En los altavoces de Ciudad de México se escucha “prueba de audio”. Se hacen preparativos para que todo esté listo. No es para un concierto. Por ahí se escuchará la alerta sísmica del próximo terremoto (dpa).

Alguna vez hubo falsa alarma. Otras el susto fue mayúsculo por la alerta, pero el sismo resultó después imperceptible. El año pasado alguien pidió en la plataforma Change.org que se cambiara el sonido porque “causa mucho pánico”.

“Cualquier tono que tenga la alerta sísmica generará estrés”, dijo Raúl Valenzuela Wong, del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México. Sin embargo, puede salvar vidas si ya se tiene un plan y se sabe qué hacer.

“Puedo tener un coche o un helicóptero y, si los sé conducir, me llevan a donde sea, pero si no los sé conducir es una ingeniería valiosa que no sirve para mí”, afirmó Espinosa.

Una imagen de un colegio derrumbado en el sismo de 2017. Decenas de niños murieron en aquel lugar (AFP).

Una imagen de un colegio derrumbado en el sismo de 2017. Decenas de niños murieron en aquel lugar (AFP).

Desde agosto, cada primer lunes de mes la alcaldía de Ciudad de México, de la que dependen los altavoces, hace una prueba de sonido y de funcionamiento con un aviso distinto al real.

En la casona del CIRES cuelga de una pared una pantalla donde se observan numerosos puntos verdes sobre un mapa de México. Son los sitios donde hay estaciones sensoras activas.

Se ve también un punto en rojo: es un sensor colocado cerca de la presa El Infiernillo, entre Guerrero y Michoacán. El sistema indica que hay una desconexión que se debe atender. No será posible. La zona está dominada por grupos del crimen organizado.

“En esta región tenemos problemas con los dueños del terreno, que no son científicos sino que venden droga“, dijo Espinosa. “No nos dejan pasar. Son otros riesgos, que no son naturales”.

Agencia dpa.

Previous Post

La vez que José Manuel De la Sota narró el episodio más triste de su vida

Next Post

Tentados por la devaluación del peso, más de 20 mil chilenos llegaron el fin de semana a Mendoza

Next Post

Tentados por la devaluación del peso, más de 20 mil chilenos llegaron el fin de semana a Mendoza

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

No Result
View All Result
  • Activity
  • Archivo TotalNews
  • Búsquedas
  • celp exchange details(Advanced Design)
  • cmc exchange details
  • Members

© 2025 Totalnews Agency