
Fabián García es un mecánico de 25 años del pueblo salteño Rosario de la frontera. Su mamá lo tiene preocupado desde hace un tiempo porque debe ser operada en los próximos
días y el temor y la ansiedad ya son difíciles de manejar. Entonces decidió moverse. Se cargó la cruz, el rosario y arrancó la peregrinación desde su pueblo hasta la capital provincial.
Son más de 180 kilómetros que recorrió con fe para pedir por la salud de su madre, y también de su hija recién nacida. La extensa procesión llegó el viernes a su destino final y Fabián, agotado y descalzo, después de cinco días de caminata desde el sur de la provincia hasta la catedral, cumplió su objetivo.
Descalzo, así llegó Fabián a la catedral de Salta.
Tiene 65 años y caminó 140 km para dar gracias porque su hija dejó de sufrir bullying
Apenas arribó se paró frente al altar de la Virgen y el Señor del Milagro para rogar por un futuro mejor. Luego sí llegó el esperado momento y, tras el tremendo esfuerzo, por fin pudo descansar.
Las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, patronos de Salta. Foto Nelson Ruiz.
“Con fe todo es llevadero”, dijo el joven sobre su enorme caminata y contó que la preocupación por la salud de su madre fue el principal motivo que lo llevó a lanzarse por primera vez a peregrinar. Ante los santos patronos de Salta pidió por el bienestar de ella y toda su familia.
Una multitud de feligreses en la peregrinación en honor a los patronos de la ciudad. Foto Nelson Ruiz.
En total fueron 57 mil peregrinos de 115 grupos que arribaron a la capital norteña desde distintos puntos de la provincia. Las columnas de personas coparon las calles de la ciudad durante toda la semana con gente que se iba sumando a la peregrinación desde los más lejanos pueblos del interior de Salta.