
David Dobrik, un famoso youtuber de Los Ángeles con algo más de 8 millones de suscriptores en la red social de videos, se propuso hacerle una broma a
Vardan, su hermano menor. Anteriormente había visto un truco del reconocido mago e ilusionista Justin Willman y pensó en hacer lo mismo pero de manera casera. ¿De qué se trataba la cruel broma? Que su hermanito creyera haberse vuelto invisible.
Para eso preparó a toda la familia. Una gran audiencia, que estaba preparada para actuar y simular que no veían al pequeño. La broma terminó siendo un éxito rotundo y el video, que fue publicado el miércoles, ya suma casi 4 millones de reproducciones.
Todo transcurrió en una reunión familiar. David propuso al prueba y la víctima cayó fácilmente. Bromeaba y se reía del reto, pero no se imaginaba lo que le estaba por suceder. “¿Querés ser el que va a desaparecer?”, preguntó el youtuber. “Sí, quiero deshacerme de mi familia”, canchereó el pequeño Vardan.
El chico entró en crisis y se largó a llorar.
Entonces sentaron al nene en una silla, le pusieron una manta que lo cubría por completo y al quitarla, la broma se puso en marcha. Todos gritaron, él niño se asustó y comenzó a desesperarse. Lo imposible se había vuelto real, ya nadie lo veía ¿y si no había vuelta atrás? Aterrado el chico se acercaba a sus familiares buscando ayuda y ellos, siguiendo con la broma, gritaban.
Todos gritaron, él niño se asustó y comenzó a desesperarse. Lo imposible se había vuelto real, ya nadie lo “veía”.
El chico entró en crisis, se largó a llorar, pero faltaba la prueba final para concluir el truco: la foto. Siempre simulando que no lo veían, le dijeron a Vardan que se pare al lado de su hermano y le tomaron una foto, pero en realidad le mostraron una vieja que se había sacado el youtuber solo, sin nadie a su lado. Al ver esto el nene se quebró, se agarró la cabeza y lloró sin consuelo.
Al ver esta foto, el nene se quebró, se agarró la cabeza y lloró sin consuelo.
Pero la broma siguió: el nene intentó escribir un mensaje en un papel y todos siguieron gritando como si las cosas se estuvieran moviendo solas. Finalmente lo volvieron a sentar, a cubrir con una manta y a “hacerlo visible” nuevamente. Cuando el niño todavía no entendía que le había sucedido, llegó la confesión: “Vardan, ¿puedo decirte algo? Siempre te vimos”. La cara del chico lo dijo todo: una mezcla de bronca y decepción.
Vardan preguntó por la foto en la que estaba su hermano solo. “La sacamos antes”, le confesaron. Y entonces el pequeño no tuvo más que rendirse ante la gran obra de su hermano mayor: “Eso fue increíble. De verdad creí que era invisible”.
