
Como muchos países del mundo, Gran Bretaña enfrenta un serio problema de obesidad, principalmente infantil y por estos días se anunciarían nuevas medidas que buscan paliar la situación. Por eso, días
atrás trascendió en ese país un plan del gobierno de Theresa May de exigir a todos los restaurantes y cafeterías del Reino Unido a incluir en sus menús el detalle de las calorías de cada uno de los productos que ofrecen.
Esta medida, que todavía no es oficial, pero según lo que adelantó The Daily Telegraph se pondría en marcha en las próximas semanas, encendió la luz de alarma entre los dueños de pequeños restaurantes, que alegan no contar con presupuesto e infraestructura suficiente para implementar esos cambios.
Si bien algunas cadenas de comida rápida ya cuentan con el detalle de las calorías que tienen sus productos, los pequeños restaurantes –que son unos 80.000- están más preocupados por cómo cumplir con esa exigencia, si efectivamente se concreta, informó este viernes el diario El País de España.
Sin embargo, los pequeños comercios gastronómicos no son el único sector preocupado por el impacto que puede tener esta medida. La secretaria principal del Ministerio de Economía, Elizabeth Truss, envió una carta a la oficina de la primera ministra para transmitir sus inquietudes: “Me preocupa que la propuesta de Sanidad pueda producir una pérdida considerable de puestos de trabajo y un incremento en el precio de la comida que repercutirá en los clientes”, dice la misiva.
Entre los argumentos a favor que encontró el gobierno de May para impulsar esta medida se encuentra una encuesta realizada por la Asociación Diabetes UK en la que siete de cada 10 ciudadanos británicos afirmaron estar dispuestos a respaldar que se obligue a los restaurantes a informar el número de calorías de sus platos.
Es que, las cifras con las que cuentan son alarmantes: en 2017, los hospitales públicos aumentaron 18% las admisiones por problemas derivados del sobrepeso, con el impacto económico que eso representa para el sistema de salud. En total, fueron unos 600 mil pacientes, de los cuales 10 mil debieron ser sometidos a intervenciones quirúrgicas.