
El financista Ernesto Clarens, vinculado a Néstor Kirchner y a Lázaro Báez, busca evitar la prisión que había pedido el fiscal Carlos Stornelli, y volvió el lunes a los Tribunales de
Comodoro Py para ampliar su declaración en la causa de los cuadernos de las coimas. Aún resta que el juez Claudio Bonadio lo acepte como “arrepentido”. En paralelo, el juez Sebastián Casanello lo llamará a indagatoria en la causa de “la ruta del dinero K”, por haber participado en las maniobras de lavado de millones de dólares.
El escenario judicial que rodea a Ernesto Clarens es complejo. El juez Bonadio debe analizar si los aportes realizados en la causa que investiga un entramado de coimas por más de 200 millones de dólares, son suficientes para darle el status de imputado colaborador. El financista lo intentó hace 14 días sin éxito: los datos aportados fueron calificados de “insuficientes”.
Como caminos que confluyen, en el juzgado del juez Sebastián Casanello se libraron nuevos exhortos para avanzar sobre la ruta del dinero en la que habría participado Clarens, para permitir que Lázaro Báez lave 60 millones de dólares.
Se trata de la causa conocida como “la ruta del dinero K”, donde el financista está imputado por lavado de activos y en la que ahora se sumará un llamado a indagatoria. La información que fue ingresando al juzgado lo señalaría como partícipe de la estructura financiera que posibilitó, entre 2010 a 2013, la exteriorización de millones de dólares.
Un informe de la Unidad de Información Financiera (UIF) también complicó a Clarens. Hasta el momento no había “pruebas directas que lo impliquen” en la ruta de blanqueo, pero esto se revirtió en los últimos meses. Por este mismo rol se lo investiga en la causa de los cuadernos de la corrupción.
Ernesto Clarens fue considerado una “pieza clave” en la estructura de lavado de dinero por la cual Lázaro Báez lleva preso más de dos años. Fue señalado por Leonardo Fariña como responsable de “transformar recursos de la obra pública en pesos, euros y dólares”. Una de sus firmas aparece vinculada Báez, acusado de utilizar fondos de la obra pública para operaciones de blanqueo.
La triangulación de fondos, según el informe de la UIF incorporado recientemente a la investigación en manos de Casanello sobre los financistas que colaboraron con Báez, da cuenta que Clarens “facilitó movimiento de fondos para las operaciones con SGI”, la financiera en la que Martín Báez, Pérez Gadín y otros hombres de confianza del empresario K aparecen contando cinco millones de dólares.