
Unas 500 personas -entre docentes, vecinos, militantes y chicos de todas las edades- participan esta mañana de una marcha en reclamo de justicia, a un mes de las muertes de la
directora Sandra Calamano y el auxiliar Rubén Rodríguez, producto de la explosión que se generó por una pérdida de gas en la Escuela N°49 del barrio San Carlos II, en Moreno.
Con bombos y banderas, los manifestantes, que van por la avenida Libertador y en dirección al centro de Moreno, planean llegar a las 10 a la jefatura municipal. Algunos de las agrupaciones que participan de la movilización son Udocba, CTA, la CCC, CTEP y ATE . La columna más tarde se movilizaría hacia la ruta 23.
Los manifestantes se dirigen hacia la jefatura municipal de Moreno (Jorge Sánchez).
En total son cinco columnas que salieron muy temprano desde distintos puntos del partido, para luego converger en una sola gran marcha.
Una partió desde Las Catonas; otra, de plaza Bujan; la tercera, desde La Reja; la cuarta, de Plaza San Martín; y la quinta, de shopping Nine. Participan los miembros de distintas escuelas primarias y secundarias de la zona.
Entre la niebla que los sorprendió esta mañana y el frío, las organizaciones sociales y gremios docentes movilizados enmarcan su protesta en un reclamo contra el ajuste generalizado en Educación.
“No fue un accidente, no fue un hecho aislado. Es el resultado de la desidia, la desinversión y la falta de respuestas que han sido y son decisión política de las máximas autoridades de la Provincia de Buenos Aires”, expresaba, en relación a las muertes ocurridas el 2 de agosto en la Escuela N°49, un comunicado que la comunidad educativa tiene previsto entregar este lunes a las autoridades provinciales.
Es que, tras las muertes de Calamano y Rodríguez, unos 70.000 estudiantes están sin clases: cerraron sus puertas las 246 escuelas públicas de todos los niveles educativos de Moreno, según confirmaron a Clarín fuentes de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia, dados los problemas de infraestructura que se registraron en esos establecimientos. Los problemas más comunes están vinculados a las instalaciones de gas y de electricidad, deficientes, así como filtraciones de los techos.
Más allá de Moreno el conflicto se expande: las mismas fuentes sostuvieron que hay otras 132 escuelas cerradas por problemas similares, y que por eso hay 40.000 alumnos sin clases.
Pero para el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), el número de escuelas cerradas más allá de Moreno sería mayor: unas 550, y los estudiantes afectados, cerca de medio millón.