
Este lunes, desde las 8 de la mañana, habrá una marcha en el partido de Moreno para exigir justicia por las muertes de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, quienes perdieron la
vida en la Escuela N° 49 de ese distrito luego de que una pérdida de gas generara una explosión el 2 de agosto.
“¡Sandra y Rubén, presente!”, se escucha en el video a través del cual la comunidad educativa de esa escuela convoca a movilizarse hasta el Consejo Escolar de Moreno, cuyo interventor al momento de la explosión está imputado por incumplimiento de los deberes de funcionario público en la causa que investiga lo ocurrido en el edificio educativo. Los organizadores no descartan pasar frente a la Municipalidad de Moreno y ante el edificio en el que se concentran los inspectores escolares del distrito.
“Nos encontramos por la dignidad de nuestras escuelas”, sostiene la convocatoria a la movilización, que partirá desde distintos puntos del partido del Conurbano a las 8 y se concentrará cerca de las 10 de la mañana en la plaza Carlos Fuentealba de Moreno. La plaza lleva el nombre del maestro asesinado durante una represión en una ruta neuquina en 2007.
La muerte de Calamano y Rodríguez se produjo veinte minutos antes del horario en el que unos 400 alumnos debían entrar a las aulas de la escuela del barrio San Carlos II. En referencia a esa tragedia, el comunicado que la comunidad educativa tiene previsto entregar este lunes a las autoridades provinciales sostiene: “No fue un accidente, no fue un hecho aislado. Es el resultado de la desidia, la desinversión y la falta de respuestas que han sido y son decisión política de las máximas autoridades de la Provincia de Buenos Aires”.
Ese mismo texto, al que tuvo acceso Clarín, asegura: “La situación de las escuelas también se vio afectada por los procesos de desinversión: se paralizaron las obras de infraestructura y no hay en funcionamiento procedimientos de resguardo y reparación frente a denuncias reiteradas de peligro. Lo que pasó en la escuela 49 es muestra de ello”.
Tras la muerte de Calamano y Rodríguez, cerraron sus puertas las 246 escuelas públicas de todos los niveles educativos de Moreno, según confirmaron a Clarín fuentes de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia: hay 70.000 estudiantes sin clases. Esas fuentes admitieron que todos los edificios educativos del distrito presentan problemas de infraestructura, y que los más frecuentes son en las instalaciones de gas y de electricidad, y filtraciones de los techos.
Las mismas fuentes sostuvieron que hay otras 132 escuelas cerradas por problemas de infraestructura más allá de Moreno, y que por eso hay 40.000 alumnos sin clases. Según estimó el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), el número de escuelas cerradas más allá de Moreno asciende a unas 550, y afecta a medio millón de estudiantes.
“No hay dispositivos de contención ante el desamparo que produce corroborar que niños, niñas y docentes han asistido cotidianamente a establecimientos donde no estaban ni están dadas las condiciones para enseñar y aprender sin poner en riesgo sus vidas”, sostiene el texto que firman autoridades escolares y docentes y que será entregado mañana.