
La votación veta al ex presidente incluso la posibilidad de hacer campaña desde la cárcel de Curitiba (sur) donde purga una pena de más de 12 años de cárcel por corrupción y lavado de dinero. Esa pronunciamiento del TSE excluye de la liza a Lula, al que lentamente se le han ido cerrando todas las opciones de volver a ser candidato, un panorama que deja entonces en la cima de las encuestas al derechista Jair Bolsonaro.
El magistrado relator del caso, Luis Alberto Barroso, había instado temprano a impugnar la candidatura del exmandatario (2003-2010) en aplicación de la ley de “Ficha Limpia”, que impide a un condenado en segunda instancia presentarse a cargos electorales. También abogó por prohibir al Partido de los Trabajadores (PT) usar la figura de Lula en su campaña por televisión, que empieza el sábado para las presidenciales del 7 de octubre. Y recomendó dar al PT un plazo de diez días para nombrar un reemplazante de Lula, que será probablemente su compañero de fórmula, el exalcalde de Sao Paulo Fernando Haddad.
Desde el Partido de los Trabajadores (PT) replicaron luego de la votación contra Lula que el partido “seguira luchando por todos los medios para garantizar” la candidatura de su líder. “Ante la violencia cometida hoy (31) por el Tribunal Superior Electoral contra los derechos de Lula y del pueblo que quiere elegirlo presidente”, el PT “seguirá luchando por todos los medios para garantizar su candidatura en las elecciones del 7 de octubre”, informó la fuerza política en un comunicado a medianoche.
AFP/H.B.