
El 14 de agosto, con 37 semanas de gestación, Griselda González llegó al hospital de Adrogué para, según contó su marido, Eduardo Soria, en declaraciones televisivas, buscar una orden para parir en otro centro de salud, pero quedó internada. Tras ocho horas de controles, se le practicó una cesárea, tras la que le entregaron una sola beba.
En los estudios que traía la pareja, figuraba que se había realizado controles tanto en un centro de atención primaria municipal en Glew; y en una clínica privada de la misma localidad, en la que constaban tres ecografías con diagnóstico de embarazo gemelar, según datos provistos por Salud bonarense.
En los informes existían “algunas dificultades: en todos figuraba solo una placenta, pero marcaban doble latido. El 20 de julio, la paciente había consultado en el hospital Grierson de Guernica y en la ecografía da informe de feto único. Como ella manifiesta su diagnóstico previo, se le realiza una radiografía que da el mismo informe”, explicó a PERFIL Leonardo Busso, subsecretario de Atención de Salud de las Personas de la Provincia. “Con esas dudas se interna el 14 de agosto y luego de la cesárea, hay una sola placenta y cordón, que ya fueron retiradas ayer y están a disposición de la Justicia, junto con la documentación firmada por el padre y los siete profesionales que la asistieron en el parto”, agregó el funcionario, que no precisó si los médicos que la revisaron anteriormente fueron llamados a declarar.