
Continuando con la racha alcista de estos días, el dólar arrancaba con una leve alza de entre 5 y 10 centavos en los bancos, luego de los $ 30,81 con que
cerró el miércoles.
Sin embargo, esta suba podría revertirse porque el mayorista registraba una baja de 9 centavos, a $ 30,14. Este mercado es donde operan bancos, grandes empresas y el Banco Central, y cuya cotización termina incidiendo luego en el canal minorista, donde compran los ahorristas.
El miércoles, el dólar subió 26 centavos y cerró a $ 30,81 según el promedio del Banco Central. En algunos bancos llegó a venderse temprano a $ 31, pero luego quedó levemente abajo. El mayorista, por su parte, superó en un momento la barrera de los $ 30 pero después cerró en el límite de $29,99.
Durante la semana el dólar subió 38 centavos. A la presión de la semana pasada de la devaluación de la lira turca, ahora se sumó la del real brasileño: el tipo de cambio en Brasil aumentó 0,42% y llegó a 4,05 reales, el nivel más alto desde 2016.
Las presiones sobre el dólar en Brasil vienen a raíz de las encuestas sobre quién será el próximo presidente. Según Datafolha, Jair Bolsonaro lidera la carrera presidencial con el 22% de las intenciones de voto. En caso que se presente Lula da Silva, el ex presidente lidera el cálculo con el 39% de los votos.
Las presiones sobre el dólar también podrían venir de la mayor cantidad de pesos que hay dando vuelta tras el desarme de Lebac que arrancó la semana pasada.
Según fuentes del Ministerio de Hacienda esa operación dejó un circulante de $125.000 millones cuya mayor parte ya fue canalizado a títulos públicos. Sin embargo, aún existe un remanente que podría estar presionando todavía el tipo de cambio.
A nivel global la jornada del miércoles fue más tranquila para los mercados emergentes. El dólar se depreció frente al resto de las monedas y el índice dólar registró el punto más bajo desde agosto, mientras que el rendimiento de los bonos a 10 años del Tesoro de Estados Unidos alcanzó el menor nivel desde julio.