Un nuevo detenido tendrá la causa de los cuadernos de las coimas durante el kirchnerismo: se trata de, con fuertes vínculos con varios ex funcionarios y un “coleccionista de causas judiciales”.
Otero aparece mencionado en varias oportunidades en los cuadernos en los que Oscar Centeno, el ex chofer de Roberto Baratta, registró entre 2005 y 2015 los supuestos movimientos de dinero proveniente de las coimas en esos años.
Con un amplio “recorrido” en la Justicia, en 2015 fue condenado por el pago el pago de dádivas al ex secretario de Transporte Ricardo Jaime, quien reconoció haber recibido beneficios de parte de empresarios a los que debía controlar. Entre otras cosas, Otero le pagó al funcionario el alquiler del departamento en el que vivía y le cedió una casa en un barrio cerrado de San Isidro y un hotel llamado Saint Tropez en la ciudad cordobesa de Carlos Paz, entre otros bienes.
Otero también está vinculado a los manteros: maneja Nuevo Once S.A., la empresa que controla la terminal del ferrocarril Sarmiento. En 2014, la Justicia porteña lo condenó por organizar la venta ilegal en los alrededores de la estación, por ejemplo usando como depósito un garaje del edificio, en Perón al 2800, que además carecía de habilitación.
El mismo fuero volvió a condenarlo por múltiples violaciones de clausura en ese predio. Otero pidió que le permitieran hacer probations y tuvo que abonar más de $ 200.000 entre todas las causas.
Desde 2015, además, es investigado por la Justicia Federal en una causa por lavado de dinero. Lo imputaron porque habría movido dinero de una cuenta personal a la empresa TEBA y otras de sus sociedades.
A pesar de este “prontuario”, Otero logró quedarse con la concesión de la terminal de Dellepiane, el proyecto del Gobierno porteño para descentralizar el ingreso y egreso de micros de media y larga distancia a la Ciudad de Buenos Aires. En rigor, fue una iniciativa propia que le presentó al entonces jefe de Gobierno, Mauricio Macri, en 2012, y dos años después la Legislatura lo aprobó.
La Ciudad le cedió el predio con un contrato de leasing por 18 años, con lo cual la empresa de Otero pagará cerca de $ 36 millones más $ 150 millones por la construcción de la terminal.