
La agitada semana que tuvo la Justicia rosarina tras los últimos ataques a balazos vinculados al juicio a “Los Monos” concluyó con una saga de crímenes en Rosario. Entre
el jueves y el viernes se confirmaron tres homicidios en poco más de 12 horas y ya son al menos 124 las víctimas fatales en un año. Los números indican un rebrote de la violencia con respeto a 2017, que cerró con 162 homicidios.
Las últimos dos homicidios trascendieron el viernes por la mañana y se produjeron casi en simultáneo. La primera víctima fue identificada como Juan Steven Grueso Hernández, un estudiante colombiano que murió a última hora del jueves mientras pedía auxilio luego de ser baleado dentro de la casa de su primo. El joven de 23 años estaba cuidando la vivienda ubicada en Manuel Ugarte 869 debido a que el dueño estaba de vacaciones.
En cuanto al posible móvil del crimen, los vecinos no dudaron en señalar que los robos violentos son moneda corriente. Si bien la puerta de ingreso había sido violentada poco antes de las 23, en el interior se hallaron tanto la moto como el teléfono de la víctima, por lo que la fiscal Georgina Pairola no descartó ninguna hipótesis en forma preliminar.
Poco antes de la medianoche, otro joven de la misma edad fue hallado herido de bala. Mario Barboza falleció a casi dos cuadras de su casa luego de haber compartido una cena con su tía, quien también vive en la zona. La Policía intervino en Camilo Aldao y Humberto Primo a partir de un llamado al 911 y allí encontraron el cuerpo del sonidista que solía colaborar con actividades culturales en el barrio Ludueña.
El lugar donde asesinaron a Mario Barboza, en el barrio Ludeña. (JUAN JOSÉ GARCÍA)
Los atacantes no tuvieron piedad contra el joven: le pegaron dos tiros por la espalda. Los peritos hallaron otras tres vainas servidas de proyectiles calibre 9 milímetros en la escena del crimen. Desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) señalaron en primera instancia que no había testigos presenciales del asesinato, por lo que se ordenaron otras medidas para dar con quien abrió fuego contra la víctima.
“El ciudadano se tiene que quedar tranquilo. Insto a la Policía de Rosario a que siga por este camino porque sabemos que es el camino correcto”, expresó el jefe de la Fuerza provincial, Marcelo Villanúa. El funcionario defendió la política de seguridad actual y remarcó que en la ciudad detuvieron a 5.400 personas durante el primer semestre, cifra que representa la mitad de todos los procedimientos en territorio santafesino.