
Las tasas en alza, una leve suba de la morosidad y la inflación que no cede forman parte de los componentes que están golpeando a los créditos al consumo y haciendo
que las entidades financieras pongan más restricciones a la hora de otorgarlos, según un informe que realizó la calificadora Moody’s en base a consultas con las instituciones que otorgan los préstamos, mayoritariamente cadenas de electrodomésticos que financian las propias compras que se realizan en sus locales.
“El entorno de crédito para préstamos de consumo se debilitó en el segundo trimestre de 2018”, indica la firma. “Las condiciones macroeconómicas fueron volátiles, la inflación fue más alta de lo esperado y el Banco Central luchó para controlar los precios, aumentando la tasa de el interés de referencia”, indica el trabajo de Moody’s.
A su vez, el nivel de morosidad aumentó moderadamente, a pesar de las políticas de suscripción más restrictivas que aplicaron las entidades financieras.
Como en este contexto, la calidad de quienes piden los créditos “se deterioró”, algunas instituciones comenzaron a ajustar sus criterios de suscripción, “reduciendo los montos y plazos originales”, comenta Moody’s, aunque sin dar detalles.
“La emisión de préstamos securitizados, en términos de dólares, cayó 41,1% durante el segundo trimestre desde el trimestre anterior. Sin embargo, el número de operaciones se mantiene”, aseguró.