
El que no pudo huir fue Fonte, que recibió dos tiros en el abdomen y se desplomó en plena calle. Padilla subió a su vehículo y escapó de la escena, mientras algunos vecinos, que habían asistido al hecho desde sus casas llamaban a la policía. Cuando llegó una ambulancia trasladó a Fonte a un hospital cercano, pero era tarde y el taxista murió poco después. Otros dos taxistas resultaron con heridas en las piernas, aunque pudieron escapar de la zona y fueron atendidos más tarde en un nosocomio cercano. Fonte era padre de una niña, se indició, y los taxistas de Santiago realizaron una protesta este sábado por la tarde, reclamando por la muerte de su compañero y pidiendo que el Gobierno impda que la aplicación Uber continúe trabajando en Chile.
La empresa Uber se limitó a indicar, a través de un comunicado, que Padilla “tenía una cuenta habilitada para manejar con la aplicación, pero no se encontraba conectado a ella al momento del incidente”, según informó el diario La Tercera. El gobierno chileno anunció una ley para regular el funcionamiento de empresas como Uber o Cabify, pero el sindicato de taxistas de Chile sostiene que anunció que la norma no resuelve la ilegalidad de las empresas de pasajeros por internet.