
El aumento el salario mínimo, vital y móvil que arranca en setiembre con una suba del 7% elevándolo a $ 10.700, representará un aumento de $ 137 en los haberes de
1,2 millón de jubilados que cobran el haber mínimo y obtuvieron ese beneficio con 30 años de aportes.
Ese incremento es por la aplicación de la ley, que entró en vigencia este año, del 82% sobre el salario mínimo, vital y móvil de los jubilados con los años completos de aportes sin haber ingresado a moratorias. El 82% de $ 10.700 equivale a $ $ 8.774, mientras el haber mínimo, tras el aumento del 6,68%, será de $ 8.637.
Ese adicional de $ 137 no abarca a todos los jubilados y pensionados del sistema: lo cobran sólo los que obtuvieron el beneficio previsional con 30 años de aportes y no completaron años de aportes a través de la moratoria.
Los que cobran el haber mínimo y se jubilaron recurriendo en forma total o parcial a la moratoria reciben el monto mínimo bruto de $ 8.637. Recién en diciembre, junto al resto de los jubilados y demás beneficiarios sociales (como la Asignación Universal por Hijo o Asignaciones familiares) percibirán el aumento trimestral calculado en el 7,79%, con un haber de $ 9.309.
Con la suba de setiembre, las prestaciones sociales acumularán una pérdida real anual del 9,7%
En tanto, en diciembre los que se jubilaron sin recurrir a la moratoria no tendrán ningún aumento adicional porque el salario mínimo será de $ 11.300 y el 82% representará $ 9.266. Al ser inferior al haber mínimo, cobrarán también $ 9.309, quedando eliminado el plus.