
El ex vicepresidente Amadou Boudou escuchará este martes, después del mediodía, la sentencia por parte del Tribunal Oral Federal 4 (TOF 4), que el 3 de octubre pasado inició el juicio
en su contra por la compra venta de la ex calcográfica Ciccone
El ex ministro de Economía tendrá la posibilidad de decir sus últimas palabras ante el Tribunal Oral Federal 4 (TOF 4), que el 3 de octubre pasado inició el juicio.
Boudou podría ser condenado por cohecho en concurso real con el delito de negociaciones incompatibles con la función pública y se especula con su posible regreso a prisión. El ex vicepresidente estuvo preso 70 días por orden del juez Ariel Lijo en una causa por enriquecimiento ilícito y fue la Cámara federal porteña quien ordenó su excarcelación al igual que la de su socio y amigo, José María Núñez Carmona.
En el inicio de la audiencia, el ex dueño de la compañía, Nicolás Ciccone, insistió con que fue “despojado” de su compañía y habló de una maniobra del Gobierno kirchnerista para obligarlo a declarar la quiebra.
“Queda claro que los principales responsables no tuvieron que enfrentar este juicio, los que pergeñaron la maniobra para quedarse con la empresa. La quiebra fue el resultado de una acción puramente hostil por parte del Gobierno, no pagando lo que le adeudaba y no otorgarle el certificado fiscal hasta ahogarla, llevándola innecesariamente hasta la quiebra”, sostuvo.
“Después de forzarme a vender el 70% de la compañía el Estado la expropia, un despropósito que no tiene sentido… He sido víctima de este proceso“, añadió.
Nicolás Ciccone, ex dueño de la compañía, durante la audiencia final del juicio. (Maxi Failla)
Otro que habló fue Rafael Resnik Brenner, ex jefe de asesores de la AFIP, quien reiteró su inocencia y apuntó con el ex titular del organismo, Ricardo Echegaray.
“Señores jueces: creo que tanto ustedes como yo y varios saben que no soy parte de ningún plan criminal ni desarrollé mi cargo conforme me lo exigían y como ustedes se comportarían en sus respectivas magistratura. Creo en las instituciones y en la división de poderes. ¿Creen que quien les habla fue el administro federal de ingresos públicos o el ministro de Economía de facto?”, señaló en su exposición.
Quienes decidieron no hablar fueron Alejandro Vanderbroele y el ex jefe de asesores del ministerio de Economía, Guido Forcieri.
En tanto, Núñez Carmona, antes de la audiencia, aseguró que “serán condenados” aunque dijo que es “un disparate” el pedido de detención de parte de la querella.
“Los motivos del pedido de detención son un disparate. Siempre hemos estado a derecho. No existe posibilidad de fuga y lo del supuesto poder residual no se sostiene. (Amado) Boudou no logra ni que le paguen la jubilación, mucho menos influir en la Justicia. Y yo no he sido nunca funcionario. Tengo claro que esta es una condena política“, sostuvo en declaraciones al canal TN.
En el expediente que instruyó el juez federal Ariel Lijo se sostuvo que la ex Ciccone pasó a manos de Núñez Carmona a través de Alejandro Vandenbroele, nombrado en el fondo de inversión. Nicolás Ciccone, Rafael Resnick Brenner (ex funcionario de la AFIP) y César Guido Forcieri (ex integrante del ministerio de Economía) también fueron parte de la operación que permitió que la ex Ciccone, única empresa con capacidad para imprimir billetes, quedara en manos del entorno del ex vicepresidente.
El objetivo de la operación era “contratar con el Estado la impresión de billetes y documentación oficial”. No sólo imprimió las boletas electorales en 2011, sino que en abril del 2012, el Gobierno de Cristina contrató a Ciccone para imprimir 160 millones de billetes de 100 pesos, por un costo de $ 140 millones.
Durante el juicio se escucharon más de 80 testigos y las indagatorias de los principales acusados que pidieron en la instancia de los alegatos, su absolución. En el caso de Boudou, solicitó que en caso de que se avance hacia su condena, no se haga lugar al pedido de la Unidad de Información Financiera (UIF) que, en su rol de querellante, requirió la pena máxima, seis años con prisión efectiva al momento de la lectura del veredicto.
Cuando se inició el juicio por la compra de la ex Ciccone, fue el fiscal Marcelo Colombo quien apuntó a la responsabilidad de Boudou y su entorno para quedarse con la máquina de hacer billetes. Consideró durante sus alegatos que su hipótesis inicial “estaba corroborada” y solicitó para el ex vice una pena de cinco años y seis meses de prisión, más una multa de $ 90.000 y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
La Oficina Anticorrupción (OA), al igual que el fiscal ante el Tribunal, pidió una condena de cinco años y seis meses para Boudou, con una multa de $ 90.000 y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Por su lado, la segunda querella, la Unidad de Información Financiera (UIF), requirió una condena de seis años de prisión efectiva al momento de la sentencia.