
Mayra Mendoza, diputada y única dama con butaca en la mesa chica de La Cámpora, se convirtió en la sombra de Cristina Kirchner. Fue inseparable durante la
campaña 2017 y opera, ahora, como nexo indirecto con el colectivo femenino que empuja la legalización del aborto.
La ex presidente votará a favor de la ley al igual que el bloque del FpV que preside Marcelo Fuentes. Están, demás, dispuesto a aceptar retoques y el proyecto vuelva a Diputados, como alternativa para que la iniciativa prospere.
“Va a ir a la sesión y votará a favor”, dicen a Clarín del entorno de la ex presidente y plantean que se moverán en línea con lo que planteen el movimiento del pañuelo verde. En Senado, la gestiones las encabezan Fuentes y María de los Ángeles Sacnun.
CLAIMA20141109_0121 Mayra Mendoza, la única mujer en la jefatura de La Cámpora.
Antes de la sesión del 8 de agosto, Cristina tiene otra escala: tiene previsto dar una charla este viernes ante 400 dirigentes sindicales en un encuentro organizado por el gremio SMATA de Ricardo Pignanelli, como contó Pablo Maradei en Clarín.
La actividad tendrá como disertante a Isela Costantini, ex CEO de Aerolíneas Argentinas y, entre otros, al ex ministro K Julián Domínguez.
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En el Instituto Patria, evitan confirmarlo al 100% pero la decisión está tomada y luego de ocho meses, la ex presidente tiene se prepara para volver a dar un discurso público ante un auditorio político.
Su última aparición, sin contar el discurso de madrugada en el Senado con la ley antitarifazo, fue el 28 de diciembre de 2017 en Avellaneda invitada por el matrimonio Ferraresi. Allí dejó una frase que sonó a despedida: dijo que trabajaría para que “el 10 de diciembre de 2019 otro argentino esté en la Casa Rosada”.
Cristina Kirchner tuvo su último acto el 28 de diciembre de 2017 en Avellaneda.
Desde entonces, tuvo algunas selfies en Twitter -con Dilma Rousseff, entre otras- y reuniones a puertas cerradas pero se refugió en un silencio táctico como parte de un plan específico: dejar a Mauricio Macri solo sobre el ring.
Cristina asumió, y en esa decisión influyeron varias sugerencias, que salir de escena la beneficiada y, en paralelo, le sacaba al presidente la herramienta de “espejo” crítico.
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Le dio resultado, aseguran a su lado, porque a medida que cayó la imagen de Macri, la suya mejoró. “En 2016 hablaban de que tenía un techo de 30 y ganó la primaria con 34 y llegó a 38” detalla un operador K.
“En todo el país, Cristina tiene potencia electoral. Es quien mejor mide del peronismo. Por lógica matemática, no habría motivos para que no fuese candidata pero en esa decisión intervienen otras variables”, trasmiten euforia desde el Patria y ponen en duda la tesis, muy extendida, de que en un balotaje pierde con Macri.
La semana pasada, un informe de Ricardo Rouvier, consultor citado por los K pero que no asesora a la ex presidente, aportó un dato potente: desde 2015, la imagen de Cristina se mantuvo planacerca de 56% de negatividad, con algún descenso a 54 y alguna trepada a 58 pero casi inalterable.
Máximo Kirchner cerrará el encuentro del 11 de agosto de Unidad Ciudadana.
¿Porqué abandonar ahora, si le da resultado, su silencio táctico? Lo explican en su entorno: lleva un largo tiempo sin micrófono, tiene cosas para decir y le gustó el formato de la actividad de Pignanelli que no es de acto sino una charla, especie de “clase magistral”, ante sindicalistas y trabajadores.
Ocurrirá, si no hay imponderables, un día antes del desembarco del espacio Unidad Ciudadana (UC) en Córdoba y una semana antes del encuentro de ese espacio en Ensenada, que cerrará Máximo Kirchner. Cristina valida ese armado como construcción de una herramienta electoral pero, avisa, no renuncia al PJ ni lo excluye.
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De hecho, a su lado consideran una chicana cuando Miguel Angel Pichetto dice que ella está fuera del PJ porque formó Unidad Ciudadana. “Miguel habla en variable dirigentes, porque tiene esa lógica no de poder electoral”, detallan.
El acto de SMATA debe, también, leerse en esa clave: un mensaje al sindicalismo, mientras parece casi vez más posible un reencuentro mano a mano con Hugo Moyano, y al peronismo. “Cristina impulsa Unidad Ciudadana pero ella es más que Unidad Ciudadana”, explican a su lado.
La senadora sostiene que hay que tener lista la herramienta UC porque “no se sabe qué va a hacer este tipo (por Luis Barrionuevo) con el PJ: si se lo va a regalar a Macri o qué”. Está atenta, de todos modos, a la resolución judicial.
Otro tema que sigue de cerca la ex presidente tiene que ver con la denuncia de aportantes truchos de Cambiemos. Es la senadora bonaerense María Teresa García quien le acerca informes y detalles sobre la causa que, dicen en el Patria, definen como “aportantes off shore”.