
El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, escribió este martes desde la prisión una carta en la que afirma que quiere imitar al emperador Pedro I,
quien declaró la independencia del país, y remarcó que volverá para poder ser candidato a la presidencia en las elecciones de octubre próximo. Aquí, un breve recuerdo de quién fue Pedro I.
Hijo del rey Juan VI el Clemente de Portugal y de Carlota Joaquina de Borbón (la primogénita del rey español Carlos IV), Pedro nació el 12 de octubre de 1798 en el Palacio de Queluz, en Lisboa.
Pedro y sus padres huyeron a Brasil en 1807 escapando de la invasión napoléonica de Portugal. Se instalaron en Río de Janeiro, donde se dedicó a estudiar arte, literatura y música.
En marzo de 816, con la muerte de su abuela, María I, reina de Portugal, su padre es coronado rey y Pedro, con 18 años, se convierte en príncipe y heredero directo del trono, en virtud de la muerte de su hermano mayor, Antonio.
En 1820, Portugal atravesaba una grave crisis política y social. La Revolución Liberal del Puerto se extendió a todo el país y en abril de 1821 el rey Juan VI y su esposa vuelven a Lisboa. A su llegada a Portugal, la Corte presionó al rey para que hiciera nuevamente de Brasil una colonia y regresara a su país de origen.
El decreto provocó enorme furia popular. Se organizó un grupo que le llevó a Pedro I un petitorio con 8.000 firmas reclamando que se quedara en Brasil. En enero de 1822, cediendo a las presiones, el príncipe declaró: “Como es para el bien de todos y la felicidad general de la Nación, estoy listo. Diga al pueblo que me quedo”. Era una virtual ruptura con Portugal. Su decisión cayó como una piedra en la Corte portuguesa, que dejó de enviarle fondos.
Con la popularidad cada vez más alta, Pedro I fue rebajado por la Corte portuguesa de su condición de regente a mero delegado. Descontento, el 7 de septiembre de 1822, junto al río Ipiranga, en el estado de San Pablo, el heredero del rey Juan VI decidió romper definitivamente con su padre y declaró: “¡Independencia o muerte! ¡Estamos separados de Portugal!
De regreso en Río de Janeiro, el 12 de octubre de 1822, Pedro fue aclamado nuevo Emperador Constitucional de Brasil. El 1 de diciembre, recibió la Corona Imperial y título de Defensor Perpetuo de Brasil. Entre abril y noviembre de 1823, debatió con los diptados el texto de la primera Constitución del país.
La consiguiente guerra contra Portugal arruinó rápidamente la economía del país. Cuando murió su padre, en 1826, fue proclamado rey de Portugal con el nombre de Pedro IV. Abdicó del trono portugués en favor de su hija, María II. Su arbitrario gobierno y su relación con Portugal le hicieron cada vez más impopular en Brasil, donde, en 1831, abdicó en favor de su hijo Pedro II y regresó a Portugal.
Pedro I murió Queluz el 24 de septiembre de 1834.