“Me gustaría informarles el cambio de política sobre las exportaciones de armas a la Argentina. Este cambio levantará las restricciones adicionales impuestas en 2012, cuando el gobierno argentino estaba escalando
en sus acciones con el objetivo de dañar los intereses de los isleños de las Falklands”. Las declaraciones del vicecanciller británico, Alan Duncan al parlamento de su país este miércoles han sido sumamente explícitas sobre un paso clave en el contexto del deshielo ente Londres y Buenos Aires.
Duncan aclaró igual que la venta de armas tendrá límites ya que habrá restricciones. No se enviará material que pueda servir para “mejorar la capacidad militar” de la Argentina.
El gesto clave del gobierno de Theresa May llega después de los pedidos argentinos en estos dos años y que este diario ya ha anticipado. Fueron conversados por los distintos funcionarios de ambos países, la últimas veces por los cancilleres Boris Johnson y Jorge Faurie en la visita del primero a la Argentina y después durante el viaje que el jefe gabinete Marcos Peña hizo a Londres. Allí incluso se vio con May, que confirmó su presencia en la Argentina para la cumbre del G20 que se realizará en noviembre. También ha sido un tema trabajado por los embajadores Mark Kent y Carlos Sersale.
Argentina arrastra una batería de embargos de Gran Bretaña desde 1982. Pero las restricciones impuestas durante la escalada de Cristina Kirchner en pleno aniversario de los 30 años de la guerra dañaron fuertemente la capacidad del ministerio de Defensa. Este se ve impedido de realizar compras en el mercado internacional de cualquier equipo o hasta de repuestos que tenga algún componente británico. De hecho esto bloqueó la posibilidad de que Brasil le vendiera al país unos aviones Gripen de origen sueco que tenían componentes británicos.
“Desde la elección del presidente (Mauricio) Macri, en diciembre de 2015, las relaciones entre el Reino Unido y Argentina han mejorado”, recordó Duncan, quien en septiembre de 2016 firmó con la ex canciller Susana Malcorra un comunicado conjunto que está funcionando como Letra del acercamiento bilateral en muchos temas, incluyendo la disputa de soberanía por las islas en el Atlántico Sur.