

Seis días después del 15 de junio de 1918 en que los estudiantes cordobeses comenzaron una huelga general que marcó uno de los hitos de la lucha por la
El horizonte de los estudiantes cordobeses atravesaba los fronteras nacionales y se proyectaba más allá de los métodos de lucha moderados: “Estamos pisando sobre una revolución, estamos viviendo una hora americana”, escribió Deodoro Roca, abogado y redactor del Manifiesto, quien había sido presidente del Centro de Estudiantes de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba.
El Manifiesto describe y expresa el pensamiento, los objetivos y el espíritu de la lucha estudiantil del 18, y en ese sentido denuncia que el régimen universitario cordobés “es anacrónico. Está fundado sobre una especie de derecho divino”, y marca la pelea a fondo contra ese poder.