
Europea tras sido acusada de malversar fondos asignados a los sueldos de sus asistentes.

La líder del antaño Frente Nacional –este martes rebautizado como Reagrupamiento Nacional- pagó con dinero comunitario a una ayudante que trabajaba en Francia y no en la Eurocámara, como se exige a los asistentes parlamentarios.
En octubre de 2016, una investigación de la Oficina Antifraude (OLAF) sacó a la luz que Le Pen había destinado 298.497,87 euros del Parlamento para retribuir a su jefa de gabinete, Catherine Griset, que trabaja para el Frente Nacional en Nanterre (Francia), no en Bruselas ni en Estrasburgo.
La Eurocámara reclamó entonces a Le Pen la restitución del dinero, dado que sus normas estipulan que esos fondos deben emplearse en actividades parlamentarias, informó la agencia de noticias ANSA. La política francesa se resistió y pasó al contraataque: negó los hechos en todo momento, rechazó abonar la cantidad y recurrió a los tribunales.