

Al menos 52 combatientes leales al presidente sirio, Bashar Al Assad, entre ellos milicianos de Hezbollah, murieron hoy en ataques de aviones no identificados en la frontera
de Siria con Irak, en un ataque que Damasco le adjudicó a la coalición internacional liderada por Estados Unidos.
La primera información sobre los bombardeos fue difundida por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una ONG afín a la oposición siria, que reportó que los ataques se produjeron poco antes de la medianoche en la zona de Al Bukamal, en el este del país, en la carretera que une la capital libanesa, Beirut, y la iraní, Teherán.
El Observatorio también advirtió que el número de muertos podría aumentar porque hay muchos heridos en estado grave y desaparecidos.