

La primera embarcación con emigrantes en llegar a Valencia fue el “Dattilo”, uno de los dos barcos de la marina italiana que ayudó al traslado de los
El “Aquarius” (con 106 personas) entró en segundo lugar y, a continuación, se espera la llegada del ‘Oriente’ (250 personas), completando el desembarco.
Una gran pancarta con el lema “Bienvenidos a vuestra (su) casa”, recibió a los inmigrantes y refugiados en la base de operaciones del puerto de Valencia, el destino “seguro” que el Gobierno español, en manos del socialista Pedro Sánchez, ofreció a estas personas después de que Italia y Malta se negaron a abrirle sus puertas.
En total, en los tres barcos que llegaron a Valencia hay 123 menores, muchos de ellos no acompañados, 80 mujeres, de las que entre siete y nueve están embarazas, y 450 hombres.
Tras haber arriesgado la vida en el mar y después de sufrir abusos de todo tipo por parte de mafias que lucran con la desesperación de las personas,, estos 629 inmigrantes rescatados por las ONG humanitarias SOS Mediterranée y Médicos Sin Frontera pueden respirar más tranquilos.
Su llegada a suelo europeo ocurre por una vía excepcional y en una crisis humanitaria en las fronteras de Europa que ya dura más de tres años.
El caso del ‘Aquarius’ revivió las tensiones internas de la Unión Europea (UE) en torno a la política migratoria del bloque, coincidiendo con el auge y la llegada al poder de partidos ultraderechistas y xenófobos en algunos gobiernos que son claves en las gestión de la inmigración, como Italia.